Ángel Almada, de 17 años, murió en 2016 tras caer de un puente peatonal en la localidad bahiense de Ingeniero White. El caso fue caratulado como suicidio pero su familia asegura que lo mataron en un robo.
La muerte de un joven violinista que murió en marzo de 2016 en Bahía Blanca es un misterio que nadie quiere investigar. Ángel Almada, de 17 años, murió tras salir de una fiesta con amigos cuando atravesaba un largo puente, en dirección a su casa. El joven cayó desde cinco metros y sufrió heridas gravísimas que le costaron la vida.

La principal hipótesis en la investigación es la de un suicidio, pero sus familiares aseguran que lo mataron por robo. "No se tiró. A él lo tiraron" dijeron. Quince meses después, la causa fue girada a la Fiscalía de Homicidios de Bahía Blanca para que se investigue si lo empujaron o si lo obligaron a tirarse. Sin embargo, allí rechazaron el caso por falta de pruebas. Ahora será el jefe de los fiscales de la zona quien decida el futuro del expediente.

Puente
La secuencia inicial del caso fue registrada por una cámara de seguridad de uno de los accesos al sendero y que muestra solo al chico subiéndolo. El paso peatonal une dos sectores de la localidad portuaria de Ingeniero White y atraviesa una zona de vías, donde el chico fue hallado horas después agonizando por un sereno del lugar. El joven ingresó al hospital municipal bahiense con graves traumatismos de cráneo y tórax que, tres días después, determinaron su muerte.

Para la Justicia lo que ocurrió sobre el puente es aún una incógnita, aunque para su familia está muy claro. "Él no iba nunca por ahí, por lo que creemos que acompañaba a alguien", sostuvo su tía Viviana.

Violinista Ángel Almada
Ángel Almada
Ángel Almada
El lunes siguiente a la muerte se reanudaban las clases en la orquesta de la escuela y el adolescente, de 17 años, tenía tal entusiasmo por volver a tocar allí el violín que sus familiares descartan que se haya quitado la vida. "Ángel no se suicidó. Lo mataron y sabemos quién lo hizo", advirtió su tía al diario La Brujula

Según Emanuel, a su hermano lo interceptaron, le robaron dos teléfonos celulares que llevaba y lo tiraron del puente. "Hay mucha gente involucrada en encubrir esto y queremos que también paguen por lo que hicieron", reclama con bronca.

Horas después de la caída, lapPolicía halló vacía la mochila de Ángel, a unos metros de la subida al puente. Dos semanas más tarde, recuperó su teléfono, de manos de un joven que declaró que el propio chico se lo había canjeado por dos cervezas. La versión fue descartada y el fiscal de Delitos Complejos Gustavo Zorzano giró las actuaciones a Mar del Plata, tras lo cual, en octubre pasado, peritos científicos concluyeron que no había pruebas para involucrar a otras personas en la muerte.

La falta de respuestas y la persistencia en la hipótesis suicida motivó varias movilizaciones en el pueblo. En una de ellas le tiraron pintura en la cara al jefe de la Departamental de Policía, comisario Gustavo Maldonado. Más tarde, fue removida toda la cúpula de la seccional.

Movilización

"Desde un primer momento hubo manipulación de la prueba y desvío de la investigación", afirmó el abogado Leandro Aparicio, que asiste a los Almada. Además sostuvo que el vuelco en la investigación, tras varios meses de trabajo silencioso y paciente, lo dieron cuatro testigos de identidad reservada que aportó la propia familia.

La familia también le apuntó al delegado municipal,m cuya hija habría estado con Ángel en las horas previas a su muerte. Marcelo Acosta, quien renunció en diciembre pasado, sostuvo que el chico fue víctima de la inseguridad que se vive en Ingeniero White, a la que ligó con el avance del consumo de drogas. El intendente Héctor Gay, de Cambiemos, lo había separado del cargo por su actuación en el controvertido caso.

Violinista Ángel Almada
Ángel Almada
Ángel Almada

Con las nuevas declaraciones, el fiscal Marcelo Romero Jardín, quien recibió la causa de Zorzano, le giró las actuaciones al fiscal subrogante de Homicidios Mauricio del Cero quien rechazó investigar el caso como un crimen. Con cuestionamientos hacia Romero Jardín, el fiscal consideró que la del homicidio es solo una de las hipótesis que existen en la causa, que ya acumula más de 600 fojas. Para sostener su postura, se respaldó en un informe de cinco peritos de Policía Científica que en octubre pasado fallaron que no podía descartarse el suicidio o la muerte accidental.

Tras recibir el expediente de Del Cero, Romero Jardín lo giró a la fiscalía general y será el jefe de ambos, Juan Pablo Fernández, quien en los próximos días defina el destino de la investigación.