Microsoft lanzó nuevas actualizaciones de seguridad para antiguas versiones de Windows (como XP) ante el riesgo de nuevo ataque con características similares al ransomware WannaCry, en lo que representa un cambio en las políticas de la gigante tecnológica, que solo brinda soporte a los sistemas operativos vigentes.
Los parches de seguridad incluyen actualizaciones para Windows XP, el sistema operativo que fue blanco de ataque del ransomware -como se conoce a los programas informáticos maliciosos que "secuestran" un equipo y pide un rescate para liberarlo- que se sintió en 150 países en mayo.

Por lo general, Microsoft solo lanza actualizaciones de seguridad para sus sistemas operativos más novedosos, lo que incluye actualmente a Windows 7 y versiones posteriores (con excepción de Windows 8, que será cubierto por la actualización gratuita a Windows 8.1).

"Debido al elevado riesgo de poderosos ciberataques, decidimos llevar a cabo esta acción porque la implementación de estas actualizaciones brindará una mayor protección contra potenciales ataques con similares características a WannaCrypt (nombre alternativo a WannaCry)", afirmó Adrienne Hall, jefa del Centro de Operaciones de Ciberdefensa de Microsoft.

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Cuando ocurrió el ataque con WannaCry, había pasado apenas un mes desde que el gigante del software avisara que iba a dejar de proteger a Windows Vista, por lo que alertó sobre los riesgos que suponía esa situación.

Una semana después, Brad Smith, presidente de Microsoft, había declarado que el ciberataque debería ser un "llamado de atención" para los gobiernos que almacenan vulnerabilidades de software para sus propios intereses, ya que el virus usado en el ataque utilizó una herramienta informática robada a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense.

La amenaza de este malware consistió en bloquear las computadoras de los usuarios que no pagaran una suma de entre US$300 y US$600 en la moneda digital bitcoin, dentro de la semana posterior al contagio.

WannaCry afectó centros de salud en el Reino Unido, a las empresas FedEx en Estados Unidos, a una plata de Renault en Francia, a Telefónica en España y en Argentina, a Nissan en Japón, a la red ferroviaria en Alemania, a organismos públicos en Rusia y a universidades en China, entre otros.