Más allá de las pirámides de E‬gipto y mucho antes de llegar a Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, hay unas cuantas paradas que merecen una visita. Entrá a esta nota y preparate para la aventura en África.
África es un continente desbordado por su belleza natural y diversidad cultural, pero son pocos los que se atreven a adentrarse por su paisaje más allá de las grandes ciudades o los complejos cinco estrellas con todo incluido.

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Sin embargo, algunas atracciones del continente negro no son sólo para los amantes del turismo de aventura, sino que pueden volverse accesibles con las precauciones correspondientes, desde las pastillas contra la malaria hasta la contratación de tours antes de llegar a destino.

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La reserva del Masai Mara, un gran atractivo turístico<br>
La reserva del Masai Mara, un gran atractivo turístico
Una parada ineludible es la Reserva Natural del Masai Mara, en Kenia. El safari se puede contratar desde la mismísima Kenyatta Avenue de la capital, Nairobi, y conviene hacerlo a través de una agencia. Es un paseo para tres días y dos noches.

Antes de iniciar el safari se pueden conocer el orfanato de elefantes "David Sheldrick Wildlife Trust" y el "Giraffe Center: African Fund for Endagered Wildlife" para ver a las jirafas en acción.

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Las playas de Zanzibar son de las más lindas del mundo<br>
Las playas de Zanzibar son de las más lindas del mundo
El Parque Nacional del Serengueti y la isla de Zanzibar ofrecen dos caras opuestas y complementarias de Tanzania con la belleza y los animales de la sabana -inluida la planicie de Ngorongoro- y las playas paradisíacas del Océano Índico.

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Serengueti, una experiencia diferente<br>
Serengueti, una experiencia diferente
Las Cataratas de Victoria están repartidas entre Zambia y Zimbabue a la manera de las Cataratas del Iguazú entre Argentina y Misiones, pero los saltos africanos se salen de serie con una atracción conocida como la Piscina del Diablo, una formación rocosa que produce una pileta suspendida en el vacío.

Ciudad del Cabo, destino final del viaje, está convenientemente en línea recta con Buenos Aires, aunque el viaje dura un mínimo de 18 horas con al menos dos escalas. Pero antes de subir al avión vale la pena dejar unos días para visitar la playa, la Montaña Mesa y la reserva natural a su alrededor.