Un diario catalán reveló que en 2016 Messi quiso dejar el Barcelona por la condena de 21 meses por evasión fiscal. El uruguayo Suárez lo convenció para que siga.
Era 27 de junio cuando Argentina perdía con Chile, por penales, la final de la Copa América. A los pocos minutos, Lionel Messi renunciaba a la Selección.

Una semana después, era condenado por evasión fiscal.

Dos episodios que hundieron tanto a Messi que se reunió con el presidente del Barcelona, Josep Bartomeu, para comunicarle que quería dejar la institución y pasar al Manchester City, ser dirigido nuevamente por Guardiola. Bartomeu le contestó que la única manera de traspasarlo era si algún club pagaba su cláusula de rescisión: 250 millones de euros.

El presidente se juntó con el padre de Lionel, Jorge Messi. No hubo caso. Hasta que apareció el uruguayo Luis Suárez. Una extensa cena con "La Pulga" lo hizo recapacitar. Al poco tiempo, Messi anunciaba que volvía antes de sus vacaciones para sumarse a la pretemporada del Barcelona. Se quedaba.