Durante el fin de año de 2015, Gerardo Correa enfrentó a su hijo, que le reclamaba parte de sus bienes y había agredido a su mujer y a su hija.

Gerardo Correa fue sobreseído tras haber sido acusado a fines de 2015 de "Homicidio en grado de Tentativa Agravado por el Vínculo": cuando tenía 56 años apuñaló a su hijo de 28 a causa de una serie de reclamos que este le hacía.

"Fui criado en forma muy recta por mi madre. Mi padre era militar y falleció cuando yo era muy chico. En mis códigos de vida no se vale jugar con la mentira ni con la ostentación cuando hay otras necesidades básicas", declaró a El Diario de Entre Ríos. "Lo que me pasó con mi propio hijo es algo que voy a llevar como una carga el resto de mi vida. Fue un momento fugaz", explicó.

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"Después de una serie de situaciones desagradables y atropellos, quiso pasar por sobre su madre y su hermana, para llevarse cosas de la casa", argumentó Correa. "Ya incluso había insistido para que le dé su parte de esa casa en la que vivíamos todos. Una casa que costó mucho esfuerzo, temores, porque cuando compré el terreno solo tenía la mitad de la plata y no pude dormir hasta que lo terminé de pagar.", agregó.

"Cuando lo paré con aquella cuchilla ese fin de año, en el 2015, arremetí pensando que entraba de cabo a rabo... pero algo orientó la hoja para que no fuera mortal", explicó el hombre.

Entonces tuvo que hacer un tratamiento psicológico de seis meses y, tras reverse la medida, fue sobreseído este jueves por la tarde.