"Me voy unos días de vacaciones y no me dejan llevar a Pesesín. Necesito de vuestra ayuda para que le deis de comer", dice una suerte de llamado a la solidaridad a los vecinos del dueño/amo de un pececito dorado que estaba siendo discriminado por el lugar elegido para descansar por su dueño. Su historia fue vista por miles de personas.

"Dejo la comida y un cuadro para saber cuándo comió", dice esta nota anónima en la que implora el cuidado de Pesesín. Seguidamente se observa una planilla que va desde el domingo 2 al jueves 13 (estimamos que de este mes de julio) con un espacio para marcar con una cruz.

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Los vecinos de este edificio de la ciudad de Vallecas –barrio obrero de las afueras de Madrid, España- no tardaron en indignarse. "¿Quién es el dueño?", pregunta uno con letra grande y desprolija. "¿Quién es el dueño?", preguntó otro con letra más pequeña y aniñada. La respuesta no apareció hasta ahora.
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Los vecinos fueron serios y solidarios con Pesesín. "Se le cambió el agua a Pesesín y mientras tanto estuvo nadando un poco en el lavabo (lavatorio) del 1° D", cuenta quien el 3 de julio renovó el hábitat de la mascota. "Pasolo estupendo" agrega con un emoji de felicidad.

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"Agua cambiada, viernes 07/07", responde otro vecino igual de solidario pero menos expresivo. También le compraron comida cuando se terminó.
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Alguien de mi edificio se ha ido de vacaciones y ha dejado en el portal a su PEZ para que el resto de vecinxs lo cuiden mientras tanto pic.twitter.com/WE70D1TXjo

— Nuria (@Nuria_GMz) 11 de julio de 2017
No se sabe aún quién es el dueño de Pesesín. El tuit de la vecina que contó su historia, con un hilo, fue retuiteado más de 24 mil veces y tiene más de 42 mil me gusta. ¿Merece seguir teniendo a Pesesín en su casa el propietario o debe ser la mascota de todos?