La semana pasada, una chica fue llevada a una casa con la excusa de hacer tareas de limpieza, pero cuando se estaba por ir el empleador se le insinuó con una diminuta zunga. Luego descubrió que hubo otras víctimas: la respuesta de la Justicia.

Cuatro jóvenes denunciaron el acoso del "Sátiro de la zunga" luego de que el hombre las contrató con la excusa de que le limpiaran la casa. Sin embargo, la policía se niega a abrir una investigación.

De acuerdo con el testimonio de las víctimas, el agresor las entrevistó en su casa en el barrio Santa Genoveva de Neuquén, luego las quiso agredir sexualmente pero no les toman la denuncia porque no sufrieron puntualmente una violación.

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Joselyn Chamblas es una de las víctimas del "Sátiro de la Zunga" y contó en declaraciones a LU5 que la semana pasada la contactó el hombre luego de dejar un aviso clasificado. "Me dijo que viaja mucho y que quiere tener la casa limpia cuando vuelve", relató y agregó que tras una breve charla ella se puso a trabajar.

"Estaba terminando de limpiar y él me dijo que se iba a hacer ejercicio en bicicleta", dijo y contó cómo cambió el panorama: "Subí la escalera y cuando llegué al segundo piso el tipo estaba en zunga, casi en bolas, haciendo ejercicio".

"¿Te molesta verme así?, le dijo cuando la vio. "Yo me puse nerviosa, tenía ganas de irme, pero él me insistió que no me fuera todavía y que le hiciera unos masajes porque tenía 'manos lindas'", dijo.

"Subí la escalera y cuando llegué al segundo piso el tipo estaba en zunga, casi en bolas, haciendo ejercicio"

Asustada, logró irse pese a la insistencia del agresor, quien le ofreció más plata si accedía a masajearlo, y para acompañarla hasta la puerta solo se puso una bata.

El domingo, Joselyn se encontró en Facebook con la denuncia de otra chica en la misma dirección: "En los comentarios de esa publicación había varias chicas más a las que les había pasado exactamente lo mismo con el mismo tipo, que mientras ellas limpiaban se paseaba en bolas".

La mujer se contactó con otras tres víctimas del "Sátiro de la Zunga" y juntas buscaron ayuda ante la Justicia: "En la Fiscalía nos dijeron que no podían tomar las denuncias porque él no nos había tocado ni nos había manoseado ni nos había violado, y que él estaba en todo su derecho de andar en bolas porque era su casa".