Puede que no sean el centro de la excursión, pero vale la pena detenerse a mirar con precisión estas obras de ingeniería de todas las épocas.
¿Qué sería de un city tour por Londres sin escuchar el sonido del Big Ben, o pasear por Venecia sin parar a ver el reloj astronómico de la plaza San Marcos? Puede que hayan tenido un efecto práctico en el pasado, pero hoy en día son una de las paradas turísticas obligadas para admirarlos como piezas de arte.

Embed