Según los investigadores, el funcionario se habría autoasfixiado en busca de placer.
La justicia uruguaya mantiene abierto el expediente por la muerte del subsecretario de Comercio Exterior argentino, Iván Heyn, con dos hipótesis: la de suicidio y la de una asfixia, derivada de una hipoxifilia, una práctica sexual que consiste en impedir la respiración de la pareja o la propia.

La idea de una posible asfixia por hipoxifilia derivó de la hipótesis original de un “juego sexual” fallido, que se cayó cuando se descartó que hubiera participación de una segunda persona.

Este tipo de accidente ya ocurrió. El actor de Kung – Fu, David Carradine, y el cantante de la banda INXS, Michael Hutchence, murieron en situaciones similares. Ambos se habrían autoasfixiado por placer. En Argentina fue conocido el caso Nora Dalmasso a quién habrían asesinado durante el acto sexual, provocándole una asfixia con el lazo de una bata alrededor del cuello, y a la vez la estrangularon con la mano.

Heyn fue encontrado en la tarde del martes, ahorcado y desnudo en su habitación del hotel Radisson en Montevideo, Uruguay. Lo habían visto en una cena con la delegación argentina la noche anterior, también en el spa del lugar.

Estaba ahorcado con su cinturón, con señales de haberse atado al barrote del placard de ropa. Sobre las tres de la tarde del martes, un empleado que reponía bebidas del frigobar, fue el que detectó que había un problema en su habitación pero no podía abrir la puerta. Cuando un guardia de seguridad entró a la habitación vio el cadáver y reportaron a la policía.