Un matemático sacó un complejo algoritmo para llenarlo, pero asegura que necesita un mínimo de 17 pistas.

Al matemático de la Universidad de Dublín Gary McGuire no le alcanzaron las miles de horas que lleva empleadas para darle solución a un sudoku imposible de resolver.

El especialista utilizó un algoritmo complejo y una “supercomputadora” para darse cuenta que si no hay un mínimo de 17 pistas desde el inicio del juego, no se puede resolver, ya que con menos "no existe una solución única".

Este sudoku cuenta en su mayoría con unas 25 cifras-pista, según aseguró el científico. A medida que bajan las pistas, más difícil es su resolución.

McGuire llegó a la conclusión de que “la única manera realista de conseguir resultados era el método de la fuerza bruta" y añadido que su investigación “ha inspirado para impulsar las técnicas de computación y matemáticas hasta el límite".