*En un breve tramo de la Avenida del Libertador se registraron tres muertes y por lo menos cuatro casos de heridos con graves secuelas como producto de las carreras ilegales.
*Así lo confirmó a minutouno.com la entidad civil Madres del Dolor.
*Pese a que en los últimos tiempos los controles de tránsito y alcoholemia en esa zona habían mejorado, denuncian que se flexibilizan demasiado los días de lluvia.

Desde 2002 a la fecha son tres las personas que fallecieron atropelladas y abandonadas por automovilistas que corrían picadas en un tramo de diez cuadras de la Avenida del Libertador, según los datos con que cuenta la agrupación Madres Del Dolor, liderada por la mamá de una de esas víctimas, Vivian Perrone.


 


 A esos casos se suman, en la misma zona, otros igualmente resonantes, como el del canillita que perdió una pierna y un brazo tras ser atropellado en enero de este año y “por lo menos tres casos más de personas que sufrieron secuelas en accidentes originados en las picadas”, indicó la mujer en diálogo con minutouno.com.

Perrone era madre de Kevin Sedano, que murió después de ser atropellado y abandonado por Eduardo Sukiasián el 1° de mayo de 2002.

Vivian indicó que la zona considerada crítica es el tramo de Avenida del Libertador comprendido entre Roca y Corrientes y explicó que, si bien en los últimos tiempos se habían intensificado las medidas de control implementadas por la policía y agentes municipales, “esos controles se flexibilizan los días de lluvia, según admite la misma policía”.

Al caso de Sedano se sumó, en septiembre de 2003, el de Paolo Mellano, atropellado por el auto que conducía Federico Ferrazo en una presunta picada.



El tercer caso fatal es el registrado hoy, en el que perdió la vida un adolescente de 16 años.


 


En enero de este año, un nuevo caso conmovía a la opinión pública, cuando el canillita cordobés Gustavo Cabral resultó atropellado por el auto conducido por Juan Prada, de 20 años, lo que le ocasionó severas secuelas, entre ellas, la pérdida de un brazo y de una pierna.

Pero los antecedentes trágicos vinculados a las picadas no se circunscriben a esa zona de Vicente López y uno de los casos más recordados es el del conductor Sebastián Cabello, quien en agosto de 1999 y cuando tenía 19 años, arrolló corriendo una picada en un Honda Civic a un Renault 6 donde viajaban Cecilia Carman, de 38 años y su hija Vanina en la avenida Cantilo del barrio de Núñez, provocando la muerte de ambas.