Las preparaba la abuela del menor, quien las ingirió accidentalmente. Ahora sus padres podrían ser acusados ante la justicia.
El incidente ocurrió en California, Estados Unidos. Un niño de 3 años durmió durante 16 horas después de comer, por error, las galletitas de marihuana de su abuela.
La anciana, que padece un cáncer, tenía una autorización médica para consumir marihuana y así calmar el dolor y ayudarla a dormir.
Según informó el portal Press Enterpris, un policía estadounidense declaró que la abuela había preparado galletitas con aceite de THC (el componente activo de la marihuana) y las había guardado en una heladera, en el garage, para que queden fuera de alcance del niño.
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Después de jugar un rato, el menor se quedó dormido a las 17. Hasta ahí nada para llamar la atención de los padres. Pero cuando a las 9 de la mañana del día siguiente el chico seguía durmiendo y nada parecía poder despertarlo, los padres sospecharon de lo que podía haber sucedido y llamaron a una ambulancia.
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El niño fue hospitalizado y se le realizaron pruebas toxicológicas. Además habría una investigación en curso por la cual los padres podrían ser acusados de poner al nene en peligro.
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Por su lado, "la abuela juró que no va a preparar nunca más estas galletitas".
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