Junto a Gustavo Garzón, la fallecida actriz tuvo dos hijos mellizos con Síndrome de Down. Siempre los acompañó y hasta llegaron a subir al escenario para actuar.
La vida de Alicia Zanca no sólo estuvo signada por una extensa carrera en teatro, cine y televisión sino también por su amor y entrega a sus hijos. Junto al actor Gustavo Garzón tuvo mellizos con Síndrome de Down, a quienes acompañó en todo su crecimiento al punto de que llegaron a subirse al escenario para compartir con sus padres su pasión por la actuación.

Zanca siempre los estimuló y acompañó a sus hijos en su adaptación con la sociedad, junto a su tercera hija, Tamara, a quien tuvo a los pocos meses del nacimiento de  Juan y Mariano.

"Enseguida de tenerlos quedé embarazada otra vez pero siempre pensé que las cosas por algo ocurren. Ellos tienen tantas posibilidades de crecer si se las dan... No serán ingenieros pero ¡qué importa! Yo tampoco lo soy", aseguró en una de sus últimas entrevistas.

La actriz remarcó siempre la voluntad de aprender y la creatividad de sus hijos: "Ellos me enseñaron que la vida tiene otras posibilidades, me corrieron de la banalidad".

"Dios me dio un regalo porque me abrió la mirada al mundo, no me siento en deuda como mamá, me habré equivocado pero nada que no haya sido con la mejor de las intenciones, tengo una familia maravillosa", había señalado.

Alicia Zanca murió a los 57 años, producto de un cáncer de colon que la aquejaba hacía tiempo.

Durante su carrera participó en obras en el Teatro San Martín como Rápido nocturno, aire de foxtrot (1998); Los pequeños burgueses y Lo que va dictando el sueño, en 2001 y 2002.

En cine  actuó en Espérame mucho (1983), Los amores de Laurita (1986), Rosas rojas... rojas (2005) y El salto de Christian (2007).