Una de las mejores formas es realizar juegos eróticos durante el sexo.
Una forma de salir de la rutina, en materia de relaciones sexuales, es llevar a cabo juegos eróticos. Previos o durante el acto, con comidas, palabras o caricias, la recreación lúdica trae numerosos beneficios.

"A nosotros nos encanta interpretar personajes de ficción", arranca con un poco de vergüenza y fuerte brillo en los ojos, Analía de 33 años. "Inventamos historias excitantes y a veces, cuando nos ponemos las pilas, nos disfrazamos según esa especie de libreto. Al principio, nos daba cosita confesar nuestros rollos, pero después, descubrimos que era bueno compartir las propias fantasías enroscadas, onda la de un tío verde y su sobrinita adolescente", admite la joven y se ríe.

Carlos de 29 años, cuenta: "Me gusta vendar a la chica con la que estoy y recorrerla con un hielo en la boca".

La intimidad, la cama, ese encuentro con un otro, invita a desplegar la imaginación cuando de sexo se trata. Todos los juegos, como los besos, caricias, masajes eróticos, sexo oral, decirse cosas en el oído (porque por lo general, se habla poco y cuesta comunicar los sentimientos; y es fundamental "calentar la oreja"), hacer el amor con cierta y determinada ropa, efectuar cambios de roles, encontrarse en un bar como dos desconocidos, ver pornografía juntos para aumentar el grado de excitación, plantearse encarnar distintos tipos de personajes, eleva nuestro erotismo. Es decir, usar nuestro propio Kamasutra, ese que cada uno de nosotros tiene en su cabeza y que puede crear y recrear permanentemente.

Carla, de 32 años, relata: "Me excita mucho jugar con comida. Con mi novio empezamos con frutas típicas como frutillas, cerezas y pasamos a fideos con salsa y todo. El enchastre es espectacular. Y después sentir la mezcla de aromas, los contrastes de temperaturas entre la piel y el tuco o el helado, me pueden".

Son varios los beneficios del aspecto lúdico: aumenta la excitación de los dos, la sexualidad es vivida con alegría y no como un deber y se rompe la rutina Se provocan situaciones nuevas que pueden ser interesantes para renovar el vínculo de la pareja. Además, cuando existen problemas sexuales, suelen ser muy recomendables los juegos para relajar la situación. Entonces se puede optar por masajes eróticos, baños con espuma, colocarse dulce de leche o crema en los senos para estimular la excitación mamaria.

Pero no siempre los finales sol felices. Las personas tímidas o retraídas pueden vivir esto con desagrado, incomodidad y hasta rechazo. Pueden terminar viendo al otro como un degenerado o sentir una gran frustración por no animarse a probar, soltarse. En última instancia, las fobias, los temores y los rituales no reconocen género ni edades.

Pero recordemos que al respecto siempre vale la pena, consultar con un/una terapeuta sexual.

Lic. Diana M. Resnicoff
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: dresni@gmail.com
Página Web: www.e-sexualidad.com