El magistrado de Mar del Plata falló a favor de un empleado que había presentado un amparo contra el Poder Ejecutivo y la AFIP. La medida regirá "hasta que no se actualice el mínimo no imponible".
El juez federal de Mar del Plata Alfredo López hizo lugar a un amparo iniciado por un empleado contra el Poder Ejecutivo y la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) al declarar la "inaplicabilidad" del Impuesto a las Ganancias "hasta tanto se proceda a la actualización del mínimo no imponible".

En el amparo presentado, el demandante pedía que se ordene al Ejecutivo nacional, a la AFIP y a su empleadora que se abstengan de de efectuar el descuento del impuesto a las ganancias respecto de las sumas a percibir en concepto de aguinaldo.

El reclamante manifiestó en su presentación que es casado y trabaja en relación de dependencia, percibiendo una remuneración mensual cuyo monto no supera los $ 5.300. Sin embargo, al momento de percibir la primera cuota del aguinaldo del primer semestre de 2012, sus haberes superarían el mínimo no imponible y debería efectuarse el descuento.

El titular del Juzgado Federal Nº 4 de Mar del Plata en su resolución, sostuvo que "debe tenerse en cuenta que en la última década, caracterizada por la gran crisis económica y social que afronto nuestro país a comienzos de 2002, el mínimo no imponible fue sufriendo diversas actualizaciones por parte del Estado Nacional".

López agregó que "en lo que va del 2012 y pese que ya faltan pocos meses para finalizar el año, el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias no ha sufrido modificación alguna. Ante lo cual, cabe preguntarse si dado el escenario económico/social reinante actualmente en Argentina y la situación particular del amparista, resulta razonable que dichos montos continúen inmutables".

El juez señaló que "el propio texto expreso de la ley 20.628 de Impuesto a las Ganancias (ordenada por Decreto 649/97) en su artículo 25 prevé la ‘actualización anual de los importes de las ganancias no imponibles y de las compensaciones’, según las pautas allí fijadas".

Además, indicó que "la falta de actualización en cuestión importa en los hechos una irrazonable afectación al módico salario que percibe mensualmente el amparista y con el cual debe hacer frente a todas las necesidades básicas e indispensables, propias y de su familia. Vulnerándose en forma manifiesta su poder adquisitivo".