Miles de turistas se acercan a la provincia de Gansu para contemplar la belleza de la naturaleza. El paisaje se extiende por 300 kilómetros cuadrados.
Las montañas de colores ubicadas en la provincia de Gansu, en China, sorprenden a los turistas que a diario visitan la zona.

Este imponente paisaje se extiende por 300 kilómetros cuadrados y se ubica en una zona de China donde las lluvias son escasas.

Se trata de un verdadero arcoiris de piedra que va del blanco al rojo, pasando por tonalidades de verdes y amarillos brillantes.

Su gran colorido causó asombro durante siglos a todos los afortunados que han podido visitar un más que peculiar conjunto de colinas repletas de vistosos pigmentos.

Estas formaciones únicas son el resultado del conglomerado de multitud de capas de roca rojiza con estratos minerales de numerosos colores y diversos sedimentos, algunos de ellos orgánicos que otorgan colores verdosos y anaranjados.