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05 de febrero de 2013 - 08:31

Escraches: nuevos cruces entre oficialismo y oposición

Macri repudió los abucheos a los funcionarios, pero responsabilizó al Ejecutivo de crear un "clima de confrontación". El ministro Randazzo, por su parte, dijo en "El Oro y el Moro", por Radio 10, que siente "vergüenza ajena" por esos episodios protagonizados por "una minoría".
Los abucheos contra el vicepresidente Amado Boudou en el acto por el bicentenario de la batalla de San Lorenzo y el escrache contra el viceministro de Economía, Axel Kiciloff, por parte de pasajeros de Buquebus provocaron este martes nuevos cruces entre el oficialismo y la oposición. El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, repudió esos episodios, pero culpó al Ejecutivo nacional por "el clima de confrontación que genera"; en tanto que el ministro del Interior, Florencio Randazzo, dijo que siente "vergüenza ajena" cuando asiste a hechos de esa naturaleza.

"No la comparto y estoy totalmente en desacuerdo", dijo el líder de PRO sobre esta modalidad de protesta, aunque enseguida embistió contra el Gobierno nacional por "querer dividir la sociedad entre buenos y malos, y siempre colocarse del lado de los buenos".

En declaraciones radiales, Macri sostuvo que le "gustaría haber escuchado" la misma reacción de rechazo por parte de funcionarios nacionales al escrache que hubo en Plaza de Mayo contra periodistas no oficialistas, y puntualizó que "el gran desafío de 2015 no es ganarle al kirchnerismo, sino volver a unir la Argentina".

En tanto, Randazzo señaló en "El Oro y el Moro", por Radio 10, que los escraches "no tienen ninguna justificación". "Uno siente vergüenza ajena cuando ve estos hechos", afirmó el funcionario.

"Son sectores muy minoritarios que tienen bronca" porque "la mayoría de los argentinos no estamos de acuerdo con esas actitudes", sostuvo el ministro, y calificó de "lamentable" la hostilidad sufrida por Kiciloff por parte de pasajeros de Buquebus. "Es signo de impotencia de aquellos sectores que, por pensar diferente, creen que tienen derecho a hacer este tipo de manifestaciones".

En este marco, este lunes el jefe de la bancada de diputados oficialista, Agustín Rossi, acusó al gobernador santafesino, Antonio Bonfatti, y al intendente Leonardo Raimundo de haber incentivado los abucheos contra Boudou durante el acto por el Bicentenario de la Batalla de San Lorenzo.

"Estuve acompañando a Amado Boudou y eso de espontáneo no tuvo nada. Estuvo armado, sé que hubo militantes radicales y socialistas detrás de este hecho. De eso tenía conocimiento el gobernador y el intendente de la ciudad de San Lorenzo", expresó Rossi en "El Oro y el Moro", por Radio 10.

Según el diputado, "desde el mismo lugar que salían las vivas del intendente, también salían los abucheos hacia el Vicepresidente".

El diputado oficialista sostuvo que el repudio hacia el funcionario fue premeditado e incluso contó que "ya teníamos información que iba a suceder un hecho de esas características".

"Cuando el Vicepresidente se logra sobreponer, desde muchos lugares del acto recogió aplausos que estaban de acuerdo con lo que estaba diciendo", relató.

Consultado sobre las agresiones hacia los funcionarios oficialistas, Rossi afirmó: "Noto sectores sociales intolerantes, no noto una sociedad crispada".

Ante la acusación, el intendente Raimundo calificó la denuncia como "una pavada".

En declaraciones a Radio 10, brindó su versión de los hechos. "Yo mismo interrumpí porque no lo dejaban empezar. Pedí el micrófono y pedí que lo aplaudieran. Después hubo una incidencia que a mí no me gusta pero el Vicepresidente se quedó en todo el acto y me agradeció".

"Hay que bajar un cambio en la República Argentina y tenemos que empezar los funcionarios", concluyó.

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