Gabriela Lima
Gabriela Lima

  • Fabián Tablado, el joven que asesinó a su novia, Carolina Aló, de 113 puñaladas hace once años, hoy se casa con una maestra de 23.
  • Sin embargo, en la Unidad Penitenciaria en la que se encuentra cumpliendo condena no le dan permiso para tener encuentros íntimos con ella. ¿Por qué será?

 


A las diez y media de la mañana de hoy, en la Unidad Penitenciaria Nº 36 de Magdalena, se celebraba un matrimonio que hasta produce escalofríos: Fabián Tablado, de 32 años se casa con Roxana, una maestra de 23.

Claro que la escena tiene poco de idílica: no hay Registro Civil (el Juez que celebra el matrimonio tiene que trasladarse hasta la cárcel), no hay noche de bodas y, mucho menos, luna de miel, porque el esposo tiene una condena que lo va a mantener en prisión hasta 2018.

Y la razón debería preocuparle a la futura esposa, porque supuestamente “por celos”, Tablado mató de 113 puñaladas a su novia Carolina Aló, en 1996.

Según el doctor Miguel Ángel Maldonado, perito y psiquiatra forense, el tema de las mujeres que se ponen de novias con presos o condenados fue ampliamente estudiado y recibe el nombre de encriptofilia: “Es una forma de parafilia, una de las desviaciones de la normal dirección de la esfera afectiva –explica el médico- que se relaciona con una fantasía en relación a poder ayudar, al ejercicio de un tipo especial de maternidad y a la posibilidad de protección de la persona que está privada de la libertad”, dice Maldonado.

“Yo creo que Tablado tiene una personalidad con rasgos psicopáticos y borderline que está en el límite entre la psicosis y la no psicosis –asegura el experto-. Este caso integra los anales de la criminología argentina justamente por sus características: Tablado aplicó 113 puñaladas y fue y vino hasta la cocina buscando nuevos cuchillos cuando se le rompía el que estaba usando”, recuerda Maldonado.

Por su parte, el Inspector Mayor Jorge Damico, director de la Unidad Penal Nº 36, en la que Tablado se encuentra cumpliendo condena, en diálogo con mimutouno.com, plantea que si bien tanto él como su novia tienen derecho a contraer matrimonio, nunca tuvieron permiso para encontrarse a solas y “por el momento no está previsto el permiso para que tengan visitas íntimas”. Solamente podrá continuar con las visitas de salón de las que ya venía disfrutando.

El hecho de que nunca hayan tenido permiso para las visitas íntimas genera dudas sobre los dichos de Tablado, quien señaló que Roxana estuvo embarazada de él y perdió al bebé.

 “Las llamadas visitas de encuentro familiar que se realizan para afianzar vínculos y que prevén que todo el núcleo familiar visite al preso y, además, prevé visitas íntimas, no es un derecho que tenga Tablado ni que vaya a tener próximamente, porque dar este permiso amerita una serie de evaluaciones previas de psicólogos, técnicos en criminología y abogados y no se ha creído conveniente por el momento”, comenta Damico.

Maldonado supone que la particularidad del caso puede ser la razón para que no le hayan dado este permiso y por eso hay ciertas reservas acerca de una posible libertad anticipada, a pesar de que esté estudiando y tenga buen comportamiento. “Es un poco como el caso de Ricardo Barreda –el odontólogo que mató a su mujer, sus hijas y su suegra-, que aún reuniendo una serie de requisitos que le permitirían acceder a la prisión domiciliaria, no consigue que se la otorguen”, compara el perito.

Y Maldonado agrega que ahora que le dieron el permiso para casarse, no van a poder esperar mucho para permitir las visitas íntimas: “Si se niegan a permitir que el matrimonio se consume, los abogados de Tablado van a exigirlo y de la única forma que se puede negar es alegando trastornos psiquiátricos, pero de ser así habría que revisar todo el caso, porque entonces no deberían haber otorgado el permiso para el matrimonio”, dice el psiquiatra.

Sin duda, un caso complejo que deja muchas dudas y que abre un signo de pregunta sobre el proyecto de vida en común que podrán llegar a tener Fabián y Roxana, bajo la sombra de su condena.