• Son espacios chicos, con pocas habitaciones, caracterizados por un clima hogareño combinado con los últimos detalles de diseño.
  • minutouno.com te acerca las últimas novedades y precios de este mercado en ascenso

Frente al indiscutido auge del turismo en la Argentina luego de que la moneda local se devaluara y el país se convirtiera en un destino muy atractivo para los viajeros del mundo, surgió un nuevo concepto en hospedajes, distinguido por la atención personalizada.

Y como los argentinos no son de perder el tiempo, enseguida lo convirtieron en un negocio rentable con nombre y apellido: “hoteles boutique” o,  hablando mal y pronto, casonas viejas refaccionadas. Es decir, alojamientos de 4 y 5 estrellas con menos de 20 habitaciones donde el conserje, si es que lo hay, conoce el nombre del pasajero y lo hace sentir como en su casa.

Silvina Tarrio, dueña de “La Cayetana” junto a Estela Títere, afirma que existen dos características fundamentales que los diferencia de las cadenas que se replican de forma exacta en todas partes del mundo: el tamaño y el tipo de atención. “Si lo necesitan le damos asistencia turística, en caso de que se enfermen los acompañamos al médico o a la farmacia y pueden encargar cosas particulares para desayunar”, ejemplifica a minutouno.com.

Para Patricia O’Shea, quien abrió las puertas de “Home Hotel Buenos Aires”  a fines de 2005 junto a su marido (el músico Tom Rixton) el término está un poco bastardeado. “Hay cadenas de hoteles que le llaman boutique porque le pusieron una planta exótica o ‘bed & breakfast’ que también utilizan el nombre porque está de moda”, explica a minutouno.com.

La exclusiva decoración y los servicios de valor agregado también juegan un rol predominante. “Son espacios sofisticados y personalizados en los que predomina el diseño, en algunos moderno y en otros clásico. También se ofrecen distintas actividades como clases de yoga, masajes, y degustaciones. Todo con una impronta personal y exclusiva”, apunta a minutouno.com Marcelo Salas de "248 Finisterra Hotel".  

Huéspedes demandantes

La clientela de los hoteles boutique busca las facilidades de un alojamiento de lujo pero con un clima hogareño. “Tratamos de que haya un ambiente casero y que los turistas tengan contacto entre sí en la convivencia”, comenta Tarrio.

A diferencia de una gran parte del público de las cadenas hoteleras, los huéspedes de estos pequeños alojamientos no tienen un perfil corporativo, sino más bien turístico. O’Shea aclara que en su hotel (nombrado por la revista "Wallpaper" -algo así como la Biblia del diseño- como "el mejor nuevo hotel del mundo") también se aloja gente que viene a trabajar a la Argentina pero con una tendencia artística.

En cuanto a las nacionalidades de la clientela, tanto Marcos De Lauretis, gerente de “Gurda tango & Winery Hotel”, como el resto de los hoteles consultados, coincidieron en que el público en su mayoría es europeo, pero también estadounidense y latinoamericano.

Negocio pensado para extranjeros

Si el turismo dolarizó los precios de restaurantes, shows y cadenas hoteleras tradicionales,  por qué no iba a suceder lo mismo con los “hoteles boutique”, pensados en exclusividad para el público extranjero.

Dato especulado y comprobado: las tarifas son inaccesibles para los porteños, al menos para los de clase media. En promedio, varían de US$100 a US$320 dependiendo del tipo de habitación y lugar elegido. Pero esos no son los precios finales, en general falta sumarle el IVA.

De todas maneras, O´ Shea resume: “no son hoteles elitistas, esa no es la idea. La variedad de precios hace que tengamos personas de todas las edades, tipos de profesión y nivel económico. No todos tienen roles de oro, eso es lo lindo”.