*Los mareos se presentan cuando el cerebro recibe informaciones equivocadas.
*Pueden ser síntoma de alguna enfermedad.


Los mareos pueden ser síntomas de alguna enfermedad, pero aunque llege a empeorar la calidad de vida, rara vez indica una enfermedad potencialmente letal.

Las Causas

Los mareos se presentan cuando el cerebro recibe informaciones equivocadas o confusas sobre la posición del cuerpo con relación al entorno circundante y a los propios movimientos.


 


Los datos que proporcionan los órganos de la vista, el oído interno y los nervios que llevan informaciones de las grandes articulaciones son los que el cerebro utiliza para coordinar la actividad de los músculos y las articulaciones, y así mantener el equilibrio y la estabilidad.


    El mareo consiste en una sensación desagradable y preocupante como de estar dando vueltas, de inestabilidad o de aturdimiento.



Cuando el cerebro no consigue procesar adecuadamente los datos enviados desde estos centros sensoriales, es cuando pueden aparecer los mareos.


 


Los trastornos que afectan a estos órganos encargados del equilibrio corporal son una causa común -aunque no exclusiva- de las personas mayores. Por otro lado, el mareo puede ser un efecto secundario temporal causado por la ingesta de ciertos médicamentos.

El Diagnóstico

Para que el médico pueda establecer las causas y los orígenes de los mareos, el paciente debe referirle con detalles las características de los síntomas que sufre. Como por ejemplo, si el mareo se acompaña de otros síntomas, como náuseas, cuándo empezó, o sobre la frecuencia, cantidad y características de los medicamentos que está tomando.

También realiza una exploración física para indagar sobre la calidad de la audición y de la vista, como la frecuencia, ritmo y tonos del latido cardíaco. Asimismo, verifica algunos aspectos de la función cerebral y de los nervios, en particular el sentido de la posición y del equilibrio. Puede igualmente, requerir análisis de sangre del paciente con el fin de profundizar en las causas.

El Tratamiento y la Prevención

Los objetivos del tratamiento que se desprenda de los análisis clínicos serán controlar y corregir las posibles causas de los mareos y enseñar a las personas que los sufren cómo se previenen y controlan. Aquellas personas con antecedentes de mareos no deben tomar fármacos sin receta, como antihistamínicos o somníferos, dado que pueden favorecer la aparición del vértigo.

En algunos casos, los mareos disminuyen o desaparecen sin tratamiento. En otros, sólo mejoran al corregir la causa. Sin embargo, la mayoría de las personas pueden enfrentar el problema y continuar con sus actividades diarias.


 


 


Fuenta: Manual Merck