El nuevo objeto de adoración de los sectores más beneficiados por el modelo económico instalado por el ex presidente Néstor Kirchner, y continuado por su esposa Cristina Fernández, parecen ser las nuevas camionetas 4x4.

En la temporada veraniega 2007-2008, este tipo de vehículos pululan por las arenas de los balnearios top como Pinamar, Cariló y Punta del Este, además de ser los más vendidos en las concesionarias de las zonas rurales del país.

Quienes no dudan en adquirir camionetas 4x4 son políticos, empresarios y nuevos ricos del boom sojero. Las toman como símbolo de estatus y poder. Si los años menemistas se recuerdan por la pizza y el champagne, probablemente la era K lo sea por este tipo de vehículos.
 
Nicolás Bednarz, médico e instructor de manejo, afirmó a la revista Veintitrés que “el 2007 fue muy importante en el incremento de la compra y el uso de estos vehículos. Ahora están más a la vista, hay más oferta de nuevos y usados y la gente los ve como una opción. La recuperación económica incidió mucho para esto sucediera”.

Los números mandan

Según cifras informadas por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), durante el año pasado se vendieron alrededor de dos 4x4 por hora, con precios entre los 40 mil y los 200 mil dólares.

El modelo más popular es la Toyota Hilux SW (US$50 mil) y el más exclusivo es la Porsche Cayenne (US$200 mil). Por su parte, el mercado de usados es más numeroso y ofrece toda una gama para los nuevos usuarios de estas camionetas.

Me siento bien, con una 4x4

El consultor Alejandro Carloni, de BsDeal, dice que “arriba de las 4x4 sus dueños sienten que manejan con más seguridad, que pueden imponerse en el tránsito caótico de la ciudad y que les crea una coraza para resguardarlos de robos y secuestros”.

“Uso la 4x4 porque te da la sensación de manejar un camión. Es linda. Una vez que te subís no te querés bajar más. Sirve para andar en la nieve, en el barro, en la arena y en la ciudad. A las chicas les encanta pasear arriba de una de estas chatas” dice Sebastián Larocca, dueño de una Ford F100 edición limitada.

Un lujo subsidiado por el Estado

Según el último relevamiento impositivo hecho en Pinamar por el titular de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires, Santiago Montoya, se comprobó que el 44% de los propietarios de 4x4 tenían elevadas deudas por patente. Por su parte, el economista Javier González Fraga calcula que los subsidios otorgados por el Gobierno al gasoil son aprovechados por las camionetas 4x4.

Marcelo Carranza, de la concesionaria Autorosario, afirma que “el comprador de 4x4 del campo no escatiman en gastos porque consideran a este tipo de vehículos como una herramienta útil para la producción”.



Sea para el campo, la playa o la ciudad, basta que como peatones levantemos la vista para reconocer a las 4x4 como un nuevo elemento en el paisaje urbano y rural de la Argentina post 2001. Da la impresión de que la necesidad de diferenciarse del otro no terminó con el fin del ciclo iniciado por la presidencia de Carlos Menem, en la que se instaló la cultura de la distinción. La pizza y el champagne toma nuevas formas, una de ellas es la camioneta 4x4.