“A mi me parece que el que viste a las divas tiene que ser más divo que ellas porque ellas se ponen lo que vos digas” dijo en el comienzo Samuel “Chiche” Gelblung en el comienzo, con Jorge Ibáñez como invitado en “De dónde vengo”. Sin embargo el diseñador relativizó la teoría “No, son mujeres muy seguras y no se ponen cualquier cosa, pero si aceptan consejos y se charla todo” dijo.

Ibáñez  dijo entonces que en el país había mujeres muy elegantes y otras que no tanto “Hay muchas con muy buen gusto y con un estilo muy marcado como Mirtha Legrand o Susana Giménez o Karina Rabolini” enumeró, sin dar ninguna pauta de las que carecen de cualquier tipo de refinamiento.

“¿Porqué en general son mejores los diseñadores que las diseñadoras para la ropa de mujer?” preguntó Gelblung “Porque una mujer diseñadora o modista en el fondo es como que compite con la mujer para la que está trabajando, en cambio el hombre la quiere ver espléndida y nada más” reflexionó.

¿Cómo empiezan en esto diseñadores como vos, Benito Fernández o Claudio Cosano, que son la nueva generación de diseñadores?” fue la siguiente pregunta “Si, somos los más nuevos” aceptó “en mi caso soy autodidacta, tuve la suerte que mi familia me ayudó con un local en Recoleta a los 21 años, al poco tiempo ya empecé a vender y al mes pasó Susana Giménez, vio mi vidriera, le gustó lo que hacía y empecé a vestirla” contó con toda naturalidad Ibáñez, como si fuera lo más natural del mundo que la diva de los teléfonos elija al azar a un diseñador.

Más adelante contó que se crió en Lomas de Zamora y que no tenía un mal recurso del colegio religioso al que había concurrido “la pasé muy bien, ahí aprendía que hay que ser aplicado y con mucha disciplina para que te vaya bien”.

En el plano personal reveló que hasta los veinte años había salido con chicas “y ojo, hacía lo que tenía que hacer” aclaró con una sonrisa “pero mis elecciones se dieron naturalmente, jamás les tuve que contar nada que no supieran a mis padres, con ellos somos muy compinches, somos muy familieros”.

Por supuesto, esa manera relajada de abordar la vida se refleja en cada una de las declaraciones del diseñador “En mi vida me qudé con ganas de hacer algo, nunca fui un torturado y eso se traduce a mi ropa, mis vestidos no son dramáticos”.

También reveló que no tiene interés de formalizar pero si le gustaría tener un hijo “me encantaría ser padre pero pienso que es mejor que un chico se críe con un padre y una madre, aunque estoy seguro que podría darle mucho amor a un hijo” dijo.

Para el final contó que tiene como norma atender por igual a famosas y a gente común “mi local funciona cuando estoy yo porque a la gente le gusta verme que me tiro al suelo con los alfileres” dijo con lógica “¿Alguna vez echaste a alguien de tu local?” preguntó el anfitrión “pocas, yo me banco todo pero no me banco la mala educación” dijo con firmeza.