Julieta Mondet
Julieta Mondet
*Entre el asombro y el falso testimonio…

La aparición de unaniña fantasma” que, según cuentan los vecinos del country de Buenos Aires “La Tradición”,  se repite una y otra vez para sorpresa y a veces terror de quienes atestiguan el hecho, parecería no ser el único, ni mucho menos.

Cámara o celular mediante, ya son muchísimos los videos que innumerables anónimos han subido a Youtube y otros portales para reflejar con imágenes historias como “El fantasma de la niña en el parque de Cúcuta” (Colombia), “Niña fantasma en video musical de Ecuador” y otros tantos de índole similar.

Ante la multiplicación de supuestas evidencias, las preguntas se acumulan: ¿se trata de un fenómeno que siempre existió pero que recién ahora, tecnología mediante, se puede registrar con mayor facilidad? En este caso, ¿a qué se debería la existencia de estas “niñas fantasma”? ¿Puede tratarse, por el contrario, de una seguidilla de personas sugestionadas que ven misterios donde no los hay?


 


El parapsicólogo Alejandro Parra, quien a través delInstituto de Psicología Paranormal analiza fotografías, videos y testimonios, explicó que hay diferentes grados de experiencias aparicionales de “Fantasmas”. El rango arranca en la más leve que es la experiencia  de sensación de presencia (cuando uno se siente observado y que no está solo). Y en el otro extremo, está la más intensa de las apariciones pero la menos común, la sensación de sentirse poseídos. En el medio, está la sensación aparicional visual o táctil.


 


Pero el especialista desestimó la idea de ver un fantasma y aclaró que no se trata de un alma ni nada parecido sino, de pura energía. “Si es un fenómeno genuino se da la impregnación psíquica. Es un tipo de energía que frente a alguna situación traumática queda en forma residual en el lugar”, explicó Parra en dialogo con minutouno.com.


 


Y agregó: “Si bien no hay equipos fiables que puedan registrarla hay personas que por su sensibilidad llegan a captarla. Pero no es ni un espíritu ni un alma sino un residuo energético. Muchas veces esa energía es tan intensa que puede ser percibida por más de una persona a la vez”.


 


Pero ¿cómo saber si se trata de una aparición genuina o es pura sugestión?  “La presencia auténtica por lo general no tiene vida propia, no interactúa con el que la percibe y hace siempre el mismo movimiento. Además, es clara y nítida. Cuando es una experiencia alucinatoria viene acompañada de delirio e interactúa”, diferenció el entendido.


 


Las presencias, pueden perfectamente, según Parra, aparecer en fotos o videosporque hay energías que son fototrópicas (tienden a la luz)”. Sin embargo, muchas veces aún sin tener delirios ni alucinaciones, las imágenes captadas por los artefactos pueden jugarle una mala pasada a cualquiera.


“Hay efectos de luz que sin ser trucos generan formas que parecen fantasmas y no los son y la gente cree que sí. Hay que ser cautos