Vuelve el Pastor Giménez y se la agarra con sus pares brasileños

30 de enero de 2009

*El "pastor mediático", como se presenta, mantiene su iglesia abierta y se siente a salvo de la competencia con los pastores brasileños. Después de años, regresó Giménez.

“Fui el primer pastor mediático”, reconoce el pastor Giménez, un hombre que supo ser venerado, odiado, o pasar de ser un ladrón adicto a las drogas a un hombre que predica la Biblia. Con menos productos para peinar en el pelo, y despojado de la moda ochentosa, Giménez dice que “sigue siendo vigente”.

Gracias a las ondas de amor y paz, y a un manejo de masa admirable, la iglesia que lidera Giménez sigue en pie, a pesar de haber mermado primero por el escandaloso divorcio de la pastora Irma, su primera mujer, y después por el desembarco de miles de pastores con acento carioca en los cines viejos.

“Fui el primer pastor mediático, hoy en todo el país hay más de 5 mil”, cuenta Giménez a la revista Hombre. Pero aunque la oferta sea tan grande, él tiene fe en que prevalecerá. “Siempre hay paracaidistas, pero yo sigo vigente”, dice con seguridad Giménez, un hombre que supo llenar teatros con sus ceremonias.

Hoy, en otras congregaciones hay oleos santos comprados en supermercados y videos sobre mantos sagrados, pero en la de Giménez hay libros que el escribe “cada 3 meses” y que cuestan entre 10 y 15 pesos. Además se ofrecen DVDs y CDs por el módico precio de 20 pesos. Todo sea por la sanación personal.

Cuando el pastor advierte que su riqueza terrenal “no pasa por ahí” no miente: “Sigo viajando una vez cada dos meses a dar conferencias, y me pagan unos 5 mil dólares por cada una”, reconoce Giménez. Nada mal para un hombre criado en una familia pobre de San Martín y con un prontuario tumbero desde antes de ser mayor de edad.


 


El pastor mediático del “gloriadiós” nunca escondió su pasado: “entre los 11 y los 17 años hice lo que un hombre común de 70 años no hace en su vida”. Mucha agua pasó por debajo del puente desde entonces, y Biblia mediante, Giménez cambió su estilo de vida. Y mucho.