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Boca y su gran obsesión: los jugadores surgidos de la cantera de Vélez

Por: Pablo Rodríguez Denis
29 de junio de 2015

Desde que un jugador llega a la Primera División de cualquier equipo, el anhelo suele ser el mismo: jugar en River o en Boca. Quizás así podría comenzar a explicarse una especie de fenómeno que se viene dando hace ya largos años y que involucra al Xeneize y a uno de los clubes con mayor crecimiento en las últimas décadas: Vélez Sarsfield.

Desde mediados de la década del 90, esa misma que supo posicionar al hasta entonces humilde equipo de Liniers en la cima del país y del mundo, el equipo de la Ribera comenzó a volcar sus ojos en la cantera velezana a la hora de elegir jugadores, a punto tal que la lista desde ese entonces no para de crecer.

La inminente llegada de Fernando Tobio a Boca no hace más que sumar un nombre más a la larga nómina. De hecho, el central, actualmente en Palmeiras de Brasil, llega para reemplazar a otro jugador surgido de las inferiores fortineras: Marco Torsiglieri.

En el plantel actual de Rodolfo Arruabarrena aparece además Gino Peruzzi, también defensor, que debutó en 2011 en el Fortín, mientras que Juan Manuel Martínez, otro de sangre velezana, está a punto de abandonar La Boca.

Martinez
Pero a la hora de hacer memoria, no hace falta ir tan atrás para encontrar otros casos. Leandro Somoza, hoy de vuelta en Liniers, supo vestir la camiseta de Boca entre 2011 y 2013, con algunas destacadas actuaciones.

Boca Somoza
Algo similar a lo que ocurrió con Leandro Gracián, surgido en Liniers en 2001 y que tuvo dos ciclos en el Xeneize en los que obtuvo dos títulos locales y la Recopa Sudamericana en 2008

Gracian
En 2010, Damián Escudero, ese habilidoso zurdo que enamoró a todos desde su debut en Vélez en 2006, se puso la camiseta de Boca, aunque pasó sin pena ni gloria y disputó apenas 13 partidos.

Un par de años antes, en 2008, Lucas Castromán, baluarte en el Vélez campeón 2005 de Miguel Ángel Russo, llegó desde México a Boca, pero tampoco colmó las expectativas.

Seguramente muchos se acordarán de Fernando "Rifle" Pandolfi, jugador que se retiró joven para dedicarse a la música. Surgido en Liniers y multicampeón en su casa, estuvo una temporada en el Xeneize (2000-2001) y si bien no deslumbró, formó parte del plantel campeón de la Copa Libertadores 2001 y la Copa Intercontinental 2000.

pandolfi
Dos de los "pioneros", en 1996, en esto de ponerse la camiseta de Boca habiendo surgido en el Fortín fueron Roberto Pompei, campeón del mundo con Vélez en 1994, y el arquero Sandro Guzmán, eterno suplente de José Luis Chilavert en el Fortín que fue a probar suerte con la azul y oro, algo que tampoco pudo lograr y se terminó volcando a su carrera como músico.

Guzman
Pero a la hora de hablar de arqueros, el caso más emblemático es sin dudas el de Carlos Fernando Navarro Montoya, que pese a que muchos no lo recuerden, empezó su carrera en Vélez en 1983, donde disputó más de 60 encuentros. En 1988 llegó a Boca y se convirtió en un verdadero ídolo, adueñándose del siempre difícil arco xeneize, el que ocupó durante ocho años en los que disputó 323 encuentros.

De esta forma, y con nombres fuertes como Carlos Bianchi también en el medio de los dos clubes (es ídolo en ambos), Boca vuelve a volcarse hacia jugadores con orígenes fortineros, una fórmula que, pese a que en los números no parece darle resultados, viene repitiendo sistemáticamente hace 20 años.

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