Inédito fallo por el nuevo Código Civil revela la vida oculta de un empresario

19 de agosto de 2015

Con el nuevo Código, la Justicia dispuso la inscripción de un niño nacido por reproducción asistida como hijo de una persona fallecida cinco meses después del nacimiento.

La jueza nacional en lo civil Myriam Cataldi dispuso esta semana la inscripción de un niño nacido mediante técnicas de reproducción asistida como hijo de una persona fallecida, adicionándole el apellido paterno al materno con el cual se encontraba inscripto. En el caso, el hombre había muerto cinco meses después del nacimiento del menor.

Según la magistrada, corresponde aplicar en este caso el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, que incorpora un tercer tipo de filiación: la de reproducción humana asistida, conducida por el principio de la voluntad procreacional.

La jueza destacó que en el caso el hombre suscribió en la historia clínica de la institución en donde se realizaron los tratamientos, y en la que figuraba como pareja de la madre, el "Consentimiento informado para tratamiento mediante fecundación in Vitro – transferencia embrionaria ICSI".

Para la jueza, ese acto es "el elemento volitivo que tiene en miras adquirir derechos y obligaciones emergentes de la relación paterno-filial que, justamente, en el campo de la reproducción humana asistida es la típica fuente de creación del vínculo".

Asimismo, indicó que en el nuevo Código Civil y Comercial se sistematizan normas específicas para la filiación por tratamientos de reproducción asistida, en donde "la voluntad procreacional es el elemento central y fundante para la determinación de la filiación cuando se ha producido por técnicas de reproducción humana asistida, con total independencia de si el material genético pertenece a las personas que, efectivamente, tienen al voluntad de ser padres o madres, o de un tercero ajeno a ellos".

"La determinación de la filiación se vincula de forma directa con el 'querer ser' progenitor. Siendo así, la voluntad procreacional desplaza a la verdad biológica cuando el vinculo filial encuentre su origen en las TRHA –tratamientos de reproducción humana asistida-", destacó el fallo.

"El Sr. G. A. D", la clave de la polémica

La sentencia conocida ayer y publicada en el CIJ evita dar los nombres completos de los adultos implicados en la causa, y hasta juega con la incógnita sobre determinados sucesos que fueron "de público conocimiento".

No obstante, en el fallo se cuenta que el hombre fallecido, de quien ahora el niño lleva su apellido (nació en 2014), no vivía con la madre del chico, aunque ésta dice que era su pareja desde el 2008. Refiere todo el tiempo al "señor G. A. D", las iniciales de su nombre, y aclara que el fallecido se encargaba "a la accionante y al hijo de afrontar los gastos del departamento en el que ella residía, que se encontraba en una zona cercana al domicilio laboral del padre de su hijo a efectos que aquél pudiera concurrir todos los mediodías que le fuera posible".

Sobre el hombre, además de sus iniciales, cuenta que "el XX de X de 2014, debido a un terrible accidente, de público conocimiento, falleció en circunstancias en que piloteaba su avioneta". En ese accidente, el "señor G. A. D" murió junto con quien era su esposa.

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