Eliana y Luisel, dos historias de moda, juventud y muerte

Por: Luciano Zampa
14 de febrero de 2007

*La modelo uruguaya Leticia Luisel Ramos tenía 22 años y murió el año pasado mientras desfilaba. Ahora, su hermana Eliana, también modelo, falleció por "muerte súbita".
*La tragedia de toda una familia pone, una vez más, al mundo de las modelos bajo la lupa.

Una familia destrozada en sólo siete meses. No parece que sea posible, pero esta historia es bien real. La modelo uruguaya Leticia Luisel Ramos tenía 22 años. El 2 de agosto del año pasado, alrededor de las 19.30, se desplomó sobre la pasarela mientras desfilaba por primera vez junto a su hermana, en la noche de clausura de la "Semana de la Moda" local: la autopsia afirmaría días más tarde que la joven murió por culpa de un paro cardíaco. Ahora, el mismo destino corrió Eliana, su hermana menor de 18 años, también modelo.


 


Ayer, en su casa de Montevideo, la muchacha falleció, aparentemente, de “muerte súbita con un cuadro de alimentación deficitaria”. Estos casos vuelven -si es que alguna vez desaparecieron- a poner en tela de juicio el “sacrificio” que hacen las chicas para tener un cuerpo “apto, digno”, y de pasarela.

No está claro el motivo de la muerte de Eliana. Según los primeros informes médicos, en el cuerpo de la joven no se encontraron rastros de violencia y su fallecimiento se debería a “causas naturales”. Pero aún no se confirmó, al menos no de manera firme, cuál o cuáles fueron los motivos.


 


Desde el año pasado, tanto en Brasil como en Uruguay, las modelos profesionales se derrumban por anorexia o bulimia crónica.     

Mientras tanto, los padres de las chicas -quienes viven en el barrio obrero La Unión, en Uruguay- no entienden cómo en casi siete meses sus dos hijas, que recién habían ingresado al mundo de la moda, murieron por causas que resultan difíciles de entender en dos chicas de 22 y 18 años.

La joven pertenecía a la agencia Dotto Models. Desde Los Ángeles, Estados Unidos, el representante Pancho Dotto aseguró que la chica “se alimentaba bien, era muy saludable y hacía deporte”. También consideró "absurdo" que se hable de “anorexia o de bulimia”. ¿Muere súbita o mala alimentación? ¿Se pudo haber evitado o fue una mala pasada del destino? ¿Las modelos, con sus dietas y ejercicios, son controladas con exámenes médicos?


 


Bellas, jóvenes y modelos. Así eran estas dos hermanas uruguayas. Eliana, a quien lamaban Elle, cumplió su sueño justo cuando se terminaba el de su hermana Luisel: desfilar juntas. Aquel día de agosto, después de hacer la pasada, Luisel cayó al piso delante de su hermana, al final de la pasarela, casi detrás del telón. Iba camino a ponerse el vestido diseñado por Natacha Ruth y la artista Vicky Barranguet, para su segunda salida. Los padres de las chicas, sentados en primera fila, creyeron que a “la nena” se le había doblado el tobillo en las escaleras, al final de la pasarela, del Radisson Victoria Plaza Hotel de Montevideo.

“El mismo día del desfile, al mediodía, Luisel almorzó con nosotras -contó en su momento Eliana, en un reportaje a la revista Para Ti- en la Embajada de España. ¡No sabés cómo comimos! Ella era de comer de todo, hasta hamburguesas dobles con mucha mayonesa. Nunca se cuidaba. Es una locura decir que era anoréxica. Sí es cierto que estaba al tanto de lo que era comer bien, y cada tanto me retaba porque decía que yo, por mi trabajo de modelo, me tenía que cuidar más”.


 


No está claro el motivo de la muerte de Eliana. Según los primeros informes médicos, en el cuerpo de la joven no se encontraron rastros de violencia y su fallecimiento se debería a “causas naturales”.    

La familia se completa con otros dos hermanos mayores, hijos del primer matrimonio del padre, Luis Ramos. “Cuando Luisel hablaba de Elle, se llenaba de orgullo. La cuidaba y era muy protectora con su hermana menor, había cero competencia entre ellas”, aseguró la modelo Andrea Sheppard.

Los interrogantes quedan planteados. Desde dentro y fuera del mundo fashion de las pasarelas afirman que “todo está bajo control”. Pero algo es claro. Desde el año pasado, tanto en Brasil como en Uruguay, las modelos profesionales se derrumban por anorexia o bulimia crónica. Y detrás de ese mundo, también se derrumba la vida de cientos de familias.