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Como Romeo y Julieta no pueden casarse pero por culpa de Trump

01 de febrero de 2017

Un consultor de empresas estadounidense y una arquitecta iraní pensaban casarse en Estados Unidos pero a ella le suspendieron la visa por inmigrante.

Una historia de amor en la era Trump: la decisión del presidente de los Estados Unidos de bloquear la entrada al país de viajeros de siete países musulmanes rompió el corazón de un novio estadounidense, dejó en shock a su novia iraní y congeló sus planes nupciales indefinidamente.

Roozbeh Aliabadi, un consultor de empresas de 32 años, y Zhinous, una arquitecta de 31 años, se conocieron en una fiesta en Teherán dos años atrás, y se enamoraron. Se casaron en junio pasado en Irán, pero no hubo boda.

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Aliabadi regresó a Estados Unidos y presentó un pedido a las autoridades para traer a su esposa, feliz de poder celebrar el casamiento ahí e instalarse. El plan de Zhinous era encontrar trabajo, y el de Aliabadi el de aplicar a un programa de doctorado en una universidad.

El 17 de junio, en los días finales del gobierno de Barack Obama, supieron que la residencia permanente de Zhinous había sido aprobada.
En éxtasis, la pareja pensó que estaría reunida para el día de San Valentín, el 14 de febrero. Pero 10 días después, Trump suspendió las visas para ciudadanos de siete países -incluido Irán- por 90 días para revisar los procedimientos y determinar si se endurecerán las reglas de entrada al país.

La respuesta de Aliabadi llegó a través de Twitter y se convirtió en viral: "Nuestro amor será más fuerte que tu prohibición y tu muro", escribió.

Ahora para conseguir el visado, Zhinous debe viajar al extranjero ya que la embajada estadounidense en Teherán cerró luego de la Revolución Islámica de 1979. El proceso será largo y caro.

"¿Qué tipo de opción me queda? Si mi esposa no puede venir a Estados Unidos, eso significa esencialmente que Trump me está echando de Estados Unidos. O que debo divorciarme, lo cual no es una opción", dijo.

En cuanto a cómo consuela a su mujer, relató: "Le dije, 'Cariño, mira el lado positivo. En cinco años o seis años o 10 tendremos historias realmente divertidas para contar a nuestros hijos´. Solo espero que cuando eso suceda piense en Trump de buena manera, de una manera amable. No de una manera amarga. Eso es lo que estoy esperando".

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