La víctima del anestesista contó detalles de la previa al ataque

01 de febrero de 2017

El papá de la joven de 21 años pudo hablar con su hija sobre lo que pasó antes del brutal ataque. "Si no la salvaban los vecinos, la mataba", dijo Rubén. En tanto, Rubén Arigos, defensor del anastesista, dijo que se conocieron por Tinder.

Belén Torres, la joven de 21 años que fue atacada por el anestesista Gerardo Billiris en su departamento de Barrio Norte, continúa internada en el sanatorio privado Profesor Itoiz en Avellaneda en donde se recupera de fisuras en el omóplato, en los huesos de la cavidad ocular de un ojo y en un tímpano.
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Su papá, Rubén Torres, contó detalles de la charla que tuvo este miércoles con su hija, quien le relató qué pasó en los momentos previos al ataque. "Mi hija nos contó que se habían drogado y que en un momento le ofrece otra droga que ella se rechaza a consumir. Él empieza a sentirse mal, ella quiere asistirlo y de repente comienza a pegarle piñas y patadas. Con lo que tenía a mano. No la mató, porque la salvaron los vecinos que llamaron a la policía", relató el hombre.
Rubén exige que la causa no quede caratulada por lesiones leves, sino por "intento de homicidio". "Una patada más y mi hija está muerta", agregó el hombre.
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Belén conoció a Gerardo hace apenas unas semanas a través de la red social Tinder. Según sus papás, no fue con intenciones de comenzar una relación amorosa, sino más bien laboral: le ofreció trabajar tres veces por semana en su casa para ayudarlo a pasar unas facturas a la computadora.
El hombre es el jefe de coordinación del área de anestesia de pediatría del Hospital Militar y también trabajaba en el Hospital Italiano. Hacía una semana, la Asociación Argentina de Anestesiología había suspendido su matrícula por su problema con las drogas.


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