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El Gobierno vuelve a resignar recursos para favorecer al campo

10 de marzo de 2017

El ministerio de Agroindustria derogó la normativa 260/14 que regula los controles del Senasa y las tasas que cobraba ese organismo a las exportaciones provenientes del campo. Se trata de "una quita adicional de retenciones" al sector más beneficiado por el macrismo.

Tras la eliminación de las retenciones a las principales exportaciones agropecuarias y las reducción de la alícuota en el caso de la soja, el gobierno de Mauricio Macri adoptó una nueva medida en favor del poderoso complejo agroexportador y en detrimento de las arcas nacionales.

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advirtió en un informe dado a conocer este viernes que el gobierno nacional derogó la normativa 260/14 que regula los controles fitosanitarios de granos y subproductos (como harinas y aceites) que realiza el SENASA y las tasas que cobra.

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Además de su rol como organismo de control y regulación, el SENASA es un organismo recaudador del Estado Nacional ya que grava con tasas y aranceles las actividades en las que interviene. En ese sentido las exportaciones en particular se encuentran gravadas por una serie de tasas.

La recaudación que realiza el SENASA se utiliza en parte para financiar el funcionamiento de dicho organismo y en parte para financiar el Tesoro Nacional. Sin embargo la reciente decisión del gobierno de Macri elimina dichas tasas, desfinancia tanto al SENASA como al Estado Nacional y constituye una transferencia directa de recursos que antes iban al Estado hacia el complejo agroexportador.

De acuerdo con el CEPA la decisión de derogar la normativa 260/14 "funciona en el sentido económico, como una quita de retenciones adicional a la otorgada por el Estado Nacional, con el efecto de transferencia de renta hacia los sectores agroesportadores y el incremento del precio interno de los granos y subproductos".

Un segundo efecto pernicioso de dicha medida es el desfinanciamiento del SENASA al tiempo que se pierde la trazabilidad de las exportaciones de granos.

Según calculó el CEPA, "la transferencia de ingresos propiciada por la derogación de la reglamentación n°260 implica una transferencia de ingresos estimada en 120 millones de dólares".

De acuerdo con la ahora derogada disposición, el monto gravado responde a un monto por tonelada exportada que varía según el producto y un monto fijjo por tanque y/o bodega (3 mil pesos por bodega y 500 pesos por tanque) más otro monto fijo por trámite el cual incluye la emisión de los certificados fitosanitarios, de calidad y de fumigación que ascienden a un total de 750 pesos por operación de importación/exportación.


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