Estos 8 pasos garantizan unas piernas sanas y bellas

21 de marzo de 2017

El trabajo sedentario puede producir problemas en las extremidades, sobre todo en las inferiores, que terminan poir doler, pesar o cansarse fácilmente por culpa de la rutina.

Las várices, arañitas y otros problemas de circulación en las piernas son sólo alguno de los muchos efectos nocivos del sedentarismo, pero existen algunas medidas que se pueden tomar para minimizar el impacto de pasarse ocho horas en una silla.

  1. Alimentación equilibrada. Mantener una dieta baja en calorías y alta en fibras, con muchas frutas y verduras, para controlar el peso y evitar el estreñimiento. Es importante tomar entre dos y tres litros de agua por día.

  2. Vestuario cómodo. Elegir ropa poco ajustada y sin ligaduras en la mitad inferior del cuerpo y un calzado liviano. Los tacos muy altos y los zapatos ajustados no colaboran al retorno venoso.

  3. No quedarse quieto. Evitar pasar más de una hora en la misma postura, caminar cada cierto lapso de tiempo para mover un poco las piernas y beneficiar la circulación sanguínea.

  4. Hacer ejercicio. Dedicar al menos media hora por día a fortalecer los músculos de las piernas y su circulación de retorno. Basta con dar una caminata pero también se puede hacer gimnasia, ciclismo, natación, spinning o tenis.

  5. Evitar ciertos medicamentos. En la medida de lo posible, evitar los medicamentos que dificulten la circulación venosa, por ejemplo, los anticonceptivos orales.

  6. Usar medias de descanso. Tienen la compresión adecuada y evitan que se hinchen los pies y tobillos. Se consiguen en la mayoría de las farmacias.

  7. Hacerse automasajes. Deben efectuarse de forma ascendente desde los pies hasta los muslos. Lo importante es no aplicarlos sobre las várices directamente, sino en las zonas aledañas. Los movimientos deben ser suaves con palmas y dedos, sin presionar solamente con las yemas. Para evitar la fricción, pueden utilizarse cremas o aceites. Siguiendo este procedimiento, la sangre acumulada en las venas comenzará a movilizarse y fluirá hacia el corazón.

  8. Reposo. Poner las piernas en un ángulo de 45 grados al menos 5 minutos cada una o dos horas. También se recomienda dormir con las piernas ligeramente elevadas es otra excelente alternativa. En ambas situaciones, también estaremos favoreciendo el retorno venoso.

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