Ampliar La Bombonera podría costarle a Boca 5 veces más de lo previsto

19 de julio de 2017

Uno de los proyectos para la remodelación del estadio incluye adquirir las viviendas linderas al mismo, aunque los vecinos están firmes y en varios casos piden hasta 4 o 5 veces más de su valor real para vender los terrenos necesarios para dicha ampliación.

Hace algunos días, el presidente Daniel Angelici y representantes de catorce agrupaciones xeneizes se reunieron en los quinchos del club y acordaron declarar como "política institucional" solucionar el tema de la "ampliación y modernización" del estadio Alberto J. Armando.

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Decidida la no mudanza, actualmente están en danza dos grandes proyectos: uno a cargo del prestigioso estudio M/SG/S/S/S/V (por las iniciales de los arquitectos Manteola, Sánchez Gómez, Santos, Solsona, Sallaberry y Vinson).

Ellos fueron los que trabajaron en las últimas grandes reformas del estadio en 1996 y para llevar a cabo dicho proyecto habría que adquirir las viviendas linderas al estadio, algo que hasta el momento resulta totalmente inviable, ya que la mayoría de los propietarios se niegan a vender sus casas y, quienes estarían dispuestos, piden hasta cinco veces más de lo que valen.

Ante esto, el club firmó un convenio con el Colegio Profesional Inmobiliario (CPI) para hacer un relevamiento de la zona, según informa Ámbito Financiero. "Nos pusimos en contacto con los profesionales matriculados de la zona, que deberán relevar los inmuebles. En un principio, la idea es saber si los dueños están interesados en vender o no. Si están interesados, después estableceremos los valores", manifestó Omar Porta, vicepresidente 2° del CPI.

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En tanto, inmobiliarias de la zona alertan que los pocos vecinos que aceptarían dejar su lugar de vivienda o negocio están dispuestos a irse sólo si le pagan 4 o 5 veces de su valor real. "El precio del metro cuadrado de una propiedad en la zona es de US$800. Los vecinos que están dispuestos a vender, piden entre cuatro y cinco veces más. No va a ser fácil, porque muchos directamente no quieren irse. Dicen que sus abuelos vivieron ahí", relató Leonardo Ángel Rimolo, de la Inmobiliaria Brandsen.

"Entendemos que es una posibilidad inmejorable para vender en un valor más alto. Boca también lo entiende. Por eso nosotros vamos a hacer una tasación profesional, teniendo en cuenta el estado de muchos de los edificios, que tienen más de cien años. Después, si el propietario pide más dinero, será el club quien decida si está dispuesto a pagarlo", agregó Porta.

El plazo para proyectar esta alternativa e intentar convencer a los vecinos vence en octubre y allí Boca decidirá qué hacer.

La otra iniciativa es la que presenta el esloveno Tomaz Camernik, compatriota de Viktor Sulcic, uno de los que edificó el estadio original en la década del 40. En la misma no habría problemas con respecto a los vecinos ni las propiedades linderas, ya que planea agregar una bandeja por encima de los palcos, de modo de ampliar la capacidad en unos 20 mil espectadores más.


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