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Las 10 víctimas de trata se turnaban para respirar por un hueco del camión

24 de julio de 2017

Este domingo, diez personas murieron víctimas del fuerte calor que sufrieron en la parte trasera de un transporte de carga. El chofer dijo que no sabía que llevaba personas pero admitió que la refrigeración no funcionaba.

De acuerdo con lo que trascendió de documentos judiciales, las víctimas de trata que eran trasladadas en un camión en Texas se tenían que turnar para respirar a través de un hueco. De momento se registraron diez muertos, pero el número podría aumentar.

De acuerdo con fuentes del caso, las víctimas dieron golpes a la estructura para llamar la atención del chofer, quien no les hizo caso y, una vez detenido, alegó desconocer que transportaba personas.

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Durante el sábado, la máxima en Texas fue de 38 grados pero después de las 22 no había bajado más que a 32. Según información del caso, los pasajeros parecían "estar bien" la primera hora del trayecto, pero luego comenzaron a tener problemas para respirar.

Mientras tanto, los fiscales presentaron cargos contra James Matthew Bradley Jr., de 60 años, por transportar a los inmigrantes para obtener ganancias comerciales o financieras resultantes en la muerte de personas a las que iba dejar en San Antonio.

Las autoridades descubrieron este domingo ocho cadáveres en el camión estacionado al sol y otras dos fallecieron en el hospital. Pero las autoridades advirtieron que la cifra podía aumentar porque otros veinte rescatados están en malas condiciones físicas, muchas de ellas con deshidratación extrema y síntomas de insolación.

El chofer declaró que el tráiler había sido vendido y que lo trasladaba de Iowa a Brownsville, Texas. También dijo que desconocía que hubiera personas dentro hasta que estacionó y fue al baño. Agregó que tras escuchar gritos y golpes, abrió la puerta y se sorprendió cuando vio correr a personas hispanas.

Bradley reconoció que sabía que el sistema de refrigeración del camión no funcionaba y que los cuatro agujeros de ventilación posiblemente estaban tapados.

Las víctimas "estaban muy calientes al tacto. No había indicios de que estas personas tuvieran agua en el remolque", señaló el jefe de los bomberos de San Antonio, Charles Hood.

De acuerdo a las entrevistas efectuadas a los sobrevivientes, pudo haber más de cien personas en la unidad de carga. Treinta y nueve se encontraban en el interior cuando llegaron los socorristas pero se cree que el resto escapó o pidió a otros vehículos que los llevara hasta su próximo destino.

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