El radical cambio de una fisicoculturista que dejó su dieta extrema para ser feliz

26 de julio de 2017

Se trata de una joven de 26 años que tenía estrictos hábitos alimentarios y una rutina de alta exigencia. Pero se sentía incompleta y decidió cambiar su vida. Mirá su increíble transformación.

Jolene Nicole Jones siempre se propuso inspirar a otros a llevar una vida más "sana". Por muchos años fue un ejemplo de orden, fuerza de voluntad, energía y todas esas cosas que tendemos a relacionar con hacer muchísimo ejercicio y seguir una dieta estricta. Sin embargo Jolene escondía algo: su vida era miserable.

La joven de 26 años seguía rigurosas dietas y hacía estrictas rutinas de ejercicio a diario, que le dieron una figura envidiable, pero le "quitaron la felicidad", por eso decidió que era momento de un cambio. "Un día después de un entrenamiento particularmente duro, me pregunté: ¿Qué diablos estoy haciendo? Me di cuenta de que ya no era mi pasión. ¿Qué estaba tratando de mejorar? ¿A quién estaba tratando de impresionar?", se preguntó.

Fisicoculturista

Al principio le costó mucho dejar de lado sus antiguos hábitos por el temor inconsciente a la nueva imagen que le devolvería el espejo en algún tiempo. A Jones su físico marcado le había costado seis meses de arduo trabajo a base de rutinas de cardio y levantamiento de pesas que debía realizar seis veces por semana para estar en forma de cara a las competencias.

Pero, con mucho esfuerzo, lo pudo lograr y marcó su victoria con un conmovedor mensaje en Facebook:

"De amante del físico a amante de mi cuerpo. Esta no es tu foto de transformación típica. Pasé de estar controlada por un régimen doloroso en el gimnasio y pesar el pollo que me comía y llevar batidos de proteína en la cartera a disfrutar de mi vida social", escribió.

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"Algunas personas opinan que esto significa que me he 'dejado ir', pero no le puedes poner un precio a la felicidad. A esto yo le llamo haberme encontrado y darme cuenta de que puedo tener más de una pasión en la vida, ya sea explorar un Parque Glaciar o disfrutar un par de cervezas con mis amigos", continúo la joven.

"Nunca era suficiente y siempre tenía que mejorar algo. Hoy fui a hacer rafting con amigos y disfruté de comida que la vieja yo no se hubiese atrevido a tocar. Tu cuerpo es literalmente lo único que te carga a través de tu vida, y tu valor y felicidad no pueden ser medidas por el peso que puedas levantar o lo que diga la balanza. Mi valor es medido por aquellos con los que me rodeo y la sonrisa en mi cara", concluyo.

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