-

La Renga rugió en Huracán y ya nadie lo puede callar

30 de julio de 2017

La banda de Mataderos volvió a tocar en la Ciudad tras 10 años. Reunió a cerca de 40 mil personas en el Palacio Ducó y brindó un show de casi tres horas. Crónica del regreso de la bestia rock a la Capital Federal.

Embed
"Hola Buenos Aires. Tantos años... al fin. Ya parecíamos una banda extranjera". La frase la soltó Chizzo cuando el show de casi tres horas recién transitaba las primeras canciones. Fue el regreso de La Rengaa los escenarios de la Ciudad después de haber sido estigmatizada y censurada desde el aparato político.
Allá por 2007 la banda de Mataderos reunió a más de 100 mil personas en el autódromo de Buenos Aires; como para que quedara claro que se trataba de una de las expresiones musicales nacionales más representativas.Bueno, resultó todo lo contrario.
En los últimos tiempos visitaron el país artistas de la talla de The Rolling Stones, Paul McCartney, Guns and Roses, Coldplay y muchos otros más. Todos ellos tuvieron el acompañamiento político para pisar estadios como el de La Plata, River y Vélez, por ejemplo.
la renga en huracan
La Renga hizo delirar a miles de fanáticos en Huracán
La Renga hizo delirar a miles de fanáticos en Huracán
Pero con La Renga pasó algo distinto.Algo raro. Si bien la banda de Nápoli y los hermanos Iglesias nunca dejó de tocar y recorrer cada rincón de la Argentina, cuando quisieron desembarcar en la Capital Federal y el GBA siempre chocaron con la cruda censura política: "Ustedes no, gracias".
Finalmente, con los organizadores del show metidos en los pasillos del Gobierno de la Ciudad suplicando por un permiso que en primer término había sido denegado, la presión mediática y el año electoral -el factor más determinante, quizá- se logró torcer el brazo de la prohibición.
BANQUETE.Fue el primero de cuatro espectáculos que quedarán en la historia no solo de la banda sino también del rock argentino. Un show de 2 horas 40 minutos plagado de clásicos que hicieron rugir a cerca de 40 mil personas que llenaron el Palacio Ducó. Ese mismo escenario donde La Renga realizó el inolvidable recital "En el ojo del Huracán".
Afuera, antes del inicio del recital, miles de personas desataron una verdadera fiesta sobre las calles de Parque Patricios. La avenida Caseros fue el epicentro de una previa entre rengueros llenos de pasión y vecinos de la zona que llegaban a sus casas. Había, en el ambiente, algo claro: todo debía salir bien.
la renga en huracan
Chizzo, el cantante y guitarrista de La Renga
Chizzo, el cantante y guitarrista de La Renga
Y así fue. Los organizadores, que no se permitieron una falla -el control de seguridad en el ingreso fue preciso y riguroso-, contaron con la complicidad de un público que solo necesitaba saltar, gritar y abrazarse.
"Siempre nos portamos bien. Pero esta vez tenemos que cuidarnos más. Queremos demostrar que La Renga también puede venir a la Ciudad. Es una banda nuestra, de nuestro país. La queremos y vamos a cuidarla". Así, Sebastián, que llegó desde San Juan, y su primo Luis de Lomas de Zamora, relataron la situación que se vivía a pocas horas del recital.
Con un sonido implacable, como siempre, La Renga abrió a las 21.30 el banquete con "Corazón Fugitivo", el tema de "Pesados Vestigios"-el último disco- que sirve de apertura en cada uno de los shows del grupo de Mataderos para detonar de entrada las gargantas de los seguidores.
Embed
La espera fue tan larga, con idas y vueltas y trabas de todo tipo, que se notó hasta en el repertorio. Treinta canciones. Casi tres horas de show con un solo parate de algunos minutos. Sonaron "En el baldío", "A la carga mi rock and roll", "La balada del diablo y de la muerte", "El final es en donde partí", "A tu lado", "Estalla", "La razón que te demora", "Oportunidad oportuna", "Tripa y corazón" y más.
la renga lista.jpg
El Chizzo intentó durante todo el espectáculo no polemizar y dejar atrás los "malos entendidos". Apenas se permitió deslizar algún que otro comentario entre tema y tema para hacer notar el lamento de haber sufrido el revanchismo político.
El cierre fue con el clásico "Hablando de la libertad". Las luces del estadio se encendieron por completo y 10 años después La Renga volvió a verse las caras con Los mismos de siempre en la Ciudad. "Vuelvan en paz. Así mañana, cuando estén comiendo los fideos con la familia, pueden contar esto", dijo Chizzo y cerró.
Ahora sí. La Renga volvió a Capital y ya nadie, nadie lo puede callar.
Embed

Temas