Brasil: un ministro se quejó por los intereses que cobran las tarjetas de crédito

16 de septiembre de 2012

El gobierno de Dilma Rousseff aclara que está atento porque la tasa de un 10% de intereses le parece "un disparate".

Las tasas de interés que se aplican a las tarjetas de crédito en Brasil son "un disparate que tiene que desaparecer", afirmó el ministro de Hacienda de ese país, Guido Mantega.

En una entrevista que publica el diario O Estado de Sao Paulo, el funcionario declaró: "Un ciudadano gasta con la tarjeta de crédito y paga intereses del 10 o el 11%  al mes" y esas son "tasas indignantes".

Mantega sostuvo, entonces, que esos tipos no se han reducido a pesar de un fuerte y sostenido proceso de recortes de los intereses de referencia que impulsa el Banco Central.

"Son tasas muy elevadas" que "preocupan", dijo el ministro, quien apuntó que el gobierno de Dilma Rousseff está "atento", por lo que "es bueno que ellos (por los bancos) se preocupen también".

Mantega manifestó que el gobierno "actúa dentro de la ley", pero aclaró que "le gustaría una reducción de esas tasas para que el consumidor no sea penalizado". En su opinión, el riesgo que presenta hoy la economía brasileña es "mucho menor" que hace unos años, por lo cual "esos disparates deben desaparecer" y dar paso a unas tasas más realistas y adecuadas a la realidad del país.

El ministro insistió en que los fundamentos de la economía del país son "sólidos" y que la inflación "está bajo control", por lo que no se prevé que sea necesario interrumpir el proceso que ha llevado la tasa de referencia a un 7,5%.

Sobre esa base sostuvo que "no hay ninguna necesidad de subir los intereses", pero sí de fomentar el acceso al crédito, a fin de permitir una mejora de los niveles de consumo e inversiones.

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