Mujer asegura que come el pelo de su gato para sentirse más cerca a ella

15 de febrero de 2013

Una estadounidense de 43 años padece desde hace más de una década la extraña necesidad de consumir el vello de sus felinos.

El pelo de los gatos puede producir toda clase de alergias en las personas, pero una estadounidense oriunda de Detroit, en Michigan, reveló esta semana que padece una extraña fijación por la que siente la necesidad de comer el pelo de su gato.

"Mi nombre es Lisa, vivo en Detroit, Michigan, tengo 43 años y soy adicta al pelo de gato", confesó la mujer al programa "Mi extraña adicción", que ya se ganó una audiencia notable en el canal TLC.

Al parecer, mientras sus gatos luchan por no atragantarse con las bolas de pelo que se juntan en sus gargantas tras largas horas de acicalamiento, Lisa disfruta al ponérselas en su propia boca.

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La fijación de Lisa por consumir el pelaje de sus gatos comenzó hace 15 años pero se intensificó hace dos, con la llegada de su gato más joven. Ahora, la mujer necesita masticar una bola de pelo felino cada dos horas.

"El sólo masticarlo es reconfortante. Su pelaje tiene una textura tan interesante y suave...", reconoció la mujer. "A veces pueden quedar pelos en las muelas, pero se sacan con el hilo dental o con un cepillo de dientes", confesó.

"Le paso la lengua a mi gato como lo haría su madre", señaló la amorosa dueña, quien aseguró que de ese modo se siente más unida a su mascota.

"Cuando mi hermana me dijo que comía pelo de gato entré en shock. No creo que deba consumirlo", agregó Andrómeda, la hermana de Lisa.

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