"La suba del dólar paralelo responde a la decisión oficial de devaluar"

29 de abril de 2013

El diputado nacional y economista Claudio Lozano explica a minutouno.com las causas del alza de la divisa norteamericana en el mercado ilegal.

Escribe Claudio Lozano (*)

La problemática con el dólar en la Argentina comienza a plantearse a partir de 2007, año a partir del cual comienza a darse una evolución de los precios internos de la economía, léase inflación, superior a la evolución del dólar. A partir de ese momento, una de las claves que había determinado y definido el modelo de política económica oficial, el denominado tipo de cambio competitivo, comienza a erosionarse, por lo menos, desde la perspectiva de aquellos sectores que conforman la cúpula empresarial más concentrada de nuestro país, que tiene por tanto una definida inserción exportadora y para los cuales el nivel del tipo de cambio determina con claridad la posibilidad de maximizar su tasa de beneficios. Entonces, es a partir de ese momento que comienza a plantearse el problema y se irá agudizando progresivamente hasta llegar a nuestros días.

La verdad es que uno podría contentarse diciendo simplemente que estamos hoy viviendo las consecuencias de haber permitido que el sistema de precios se desarme, que los precios internos crezcan por encima del dólar y que eso es lo que está presionando hoy en el mercado cambiario.

Sin embargo, lo que habría que contestar para no quedarse en las evidencias es: ¿qué es lo que hizo que a partir de 2007 el sistema de precios se desarticulara y los precios internos crecieran más que el dólar?  La evolución de los precios, es decir la inflación, no es ni más ni menos la consecuencia de una economía que ha crecido a tasas chinas sin que la inversión en nuestro país se haya desempeñado en condiciones chinas. Es decir, la tasa de inversión en Argentina no estuvo a la altura de las circunstancias de las tasas de crecimiento económico del 8 o 9 por ciento anual que el país tuvo. Los excedentes empresarios fueron significativos realmente pero las rentas extraordinarias de la cúpula empresarial más importante no se transformaron en volúmenes de inversión que permitieran sostener la tasa de crecimiento.

Esto es lo que está por detrás de los precios y –consecuentemente- de alguna manera establece que la inversión en nuestro país no ha estado ni en cantidad ni en calidad en los niveles que la hubiéramos necesitado.

El límite en materia de inversión habilitó a partir de 2007 un proceso doble: por un lado, suba de precios y por el otro lado, una sistemática y persistente fuga de capitales que desde ese año hasta hoy viene señalando que para los agentes más importante del poder económico local, esa cúpula empresarial dominantemente concentrada, lo que se pretende y se busca es una nueva devaluación.

No hubo ante este tipo de cuadro de situación una estrategia oficial de política económica consistente. En ningún momento se buscó regular el proceso de inversión. La Argentina no ha puesto en marcha estrategias de política económica que permitieran además de alentar la demanda fomentar el proceso de inversión en el país. Ese es el punto ciego donde la política económica del Gobierno nacional toca fondo.

Las autoridades nacionales dicen que alentarán el consumo y la demanda y que -en todo caso- la oferta tendrá que responder. Lo cierto y concreto es que esto no ha ocurrido y que en la Argentina se impone un debate serio respecto de cuáles son las condiciones que debe tener la regulación pública para poder fortalecer un proceso de inversión y cambio productivo, que nuestro país necesita.

Ahora bien, puestos en la coyuntura actual, lo que hay que decir es lo siguiente: el Gobierno no reconoce la inflación, en primer lugar, y en segundo, no interviene en el mercado del dólar paralelo o blue, es más, no hay ningún mecanismo que garantice que haya oferta en ese mercado y por tanto lo único que hay es demanda.

Además, tenemos una situación concreta de la política económica donde la tasa de interés está por debajo de la evolución de los precios, por lo tanto cualquiera que quiera ahorrar, colocar un depósito en un banco, recibe una renta que es inferior a la evolución de los precios. Es decir, se descapitaliza. Si aquellos que tienen excedentes en pesos no pueden depositar en los bancos porque las tasas de interés son inferiores a la evolución del dólar, lo que se promueve es que la gente vaya a comprar dólares.

En este sentido, si no se reconoce la inflación, si no se interviene con los dólares que tiene el Banco Central para que el dólar paralelo no siga subiendo y se mantienen tasas de interés por debajo de la evolución de los precios invitando a que quienes tienen excedentes en pesos lo coloquen en dólares, lo menos que uno tendría que decir es que el Gobierno deliberadamente está promoviendo la suba del dólar paralelo y la está fomentando.

En la práctica, desde finales del año pasado el Gobierno está es acelerando la evolución  del dólar oficial y estamos transitando un proceso de devaluación. El dólar paralelo está marcando la decisión del Gobierno de devaluar como modo de tratar de reorganizar la política económica. No lo está haciendo de manera explícita, sino en cuentagotas, está tratando de administrarlo, para pagar el menor costo político antes de las elecciones. Sin embargo, en el día a día, lo que estamos viviendo es la decisión oficial de devaluar.

(*) Diputado nacional. Economista.

Temas