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Qué harían el PRO, el FAP y la UCR con el mercado cambiario

03 de mayo de 2013

El macrista Sturzenegger reclamó una devaluación del peso del 40%. Desde el radicalismo consideran necesario revertir el retraso cambiario. Para la fuerza que lidera Hermes Binner, el Gobierno ya está devaluando.

Sturzenegger, cuyo nombre suena entre los de los precandidatos que integrarán las listas del PRO en la ciudad de Buenos Aires para las elecciones legislativas, reiteró este viernes que "el atraso cambiario que sufre la Argentina no va a ser sostenible".

"El kirchnerismo sólo se está poniendo en una trampa, donde en algún momento va a tener que hacer algo, porque este atraso cambiario no va a ser sostenible. Si se siguiera con esta trayectoria dos años más, vamos a terminar con un país con la industria devastada", vaticinó el titular del Banco Ciudad en declaraciones radiales. Y estimó: "El país perdió entre el 30 y el 40 por ciento de su competitividad en los últimos tres o cuatro años".

Casi de inmediato, desde el oficialismo salieron a cruzar al referente del PRO. El vicepresidente de la Nación y ex ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró que "desde 2003 el tipo de cambio no ha sufrido problemas", consideró que "se está exagerando" con la tensión que genera el dólar ilegal ya que se trata de "una cuestión marginal y especulativa que tiene que ver con 100 o 200 mil argentinos".

En la misma línea se pronunció el diputado nacional por el Frente para la Victoria y ex viceministro de Economía Roberto Feletti, quien consideró este viernes que "hay sectores que están pidiendo a gritos una devaluación, hay un clamor de la presión devaluacionista que utiliza un mercado marginal" y que en el fondo "atacan la política económica que defiende el empleo". "En realidad –explicó- están interesados en recomponer los niveles de ganancia empresariales". Para Feletti, detrás de este reclamo "hay un interés desestabilizador".

Sin embargo, desde la Unión Cívica Radical también diagnostican un retraso cambiario que es necesario combatir. En diálogo con minutouno.com, Javier González Fraga, compañero de fórmula de Ricardo Alfonsín en las elecciones presidenciales de 2011, aseguró que "el Gobierno debería decidirse a lanzar una política anti inflacionaria de modo de cambiar las expectativas y que siga también con la corrección de los desequilibrios cambiarios. Tenemos un problema de atraso cambiario sin ninguna duda y también tenemos un problema de pobreza, y estas dos cosas requieren una solución que es compleja. Por un lado se debe devaluar; yo no me animaría a poner un porcentaje pero hay que devaluar, hay que cambiar la política cambiaria, (porque) esto de estar devaluando de a centavos no sirve, y además hay que mejorar los salvavidas sociales para combatir la pobreza".

En este sentido, González Fraga aseguró que duplicaría el monto de la Asignación Universal por Hijo y aumentaría las jubilaciones mínimas. Es que, explicó, "reactivar la producción va a implicar un costo social y, por lo tanto, se tiene que compensar ese costo social de modo que lo pague solamente la mitad más rica del país".

Para el ex titular del Banco Central, la reticencia a acomodar el atraso cambiario se debe a la decisión del Gobierno de no pagar el costo político que ello implica en un año electoral. Opinó, además, que "el dólar blue es una consecuencia, es la típica pregunta: ¿cuánto vale una entrada al arca de Noé cuando está llegando el diluvio? No se puede pretender que sea racional el tema del pánico. ¿Cuánto cuesta un bote cuando el Titanic se está yendo a pique? Yo he sido toda mi vida un defensor del dólar libre con intervención del Estado e incierto, o sea que la gente no sepa cómo se va a mover". 

Según explicó el referente del radicalismo, "si tenés ese dólar libre claramente va a estar por debajo de los 10 pesos pero por arriba de los 6. ¿En qué nivel? No lo sé, pero hay que tomar nota de algo: el dólar oficial con el que Cristina (Fernández) inició su primer mandato en 2007, en pesos de hoy es 7,80". Y concluyó: "El dólar blue se va a acomodar solo en la medida en que haya un mercado libre y el Central vuelva a sumar reservas".

En la misma línea se pronunció Adrián Ramos, asesor económico de Ricardo Alfonsín, quien sin embargo cuestionó fuertemente la propuesta devaluadora de Sturzenegger. "Habría que preguntarle cómo hizo el cálculo" por el cual devaluaría un 40% porque "plantear algo así es un disparate".

"En un país como la Argentina, las devaluaciones moderadas son difíciles de controlar y por eso anticipar valores de ese modo es muy temerario; se corre un riesgo muy alto de que alguien haga una operación de ese tipo y termine peor de lo que estaba antes", aseguró Ramos, quien consideró que "lo que hay que hacer es un programa económico en serio, que tenga en cuenta no sólo la inflación sino problemas asociados con los precios relativos. No se resuelve devaluando de un día para otro".

En tanto, Claudio Lozano, diputado nacional de Unidad Popular en el Frente Amplio Progresista (FAP), aseguró a este medio que "si no se reconoce la inflación, si no se interviene con los dólares que tiene el Banco Central para que el dólar paralelo no siga subiendo y se mantienen tasas de interés por debajo de la evolución de los precios, invitando a que quienes tienen excedentes en pesos lo coloquen en dólares, lo menos que uno tendría que decir es que el Gobierno deliberadamente está promoviendo la suba del dólar paralelo y la está fomentando. En la práctica, desde finales del año pasado el Gobierno está acelerando la evolución del dólar oficial y estamos transitando un proceso de devaluación. El dólar paralelo está marcando la decisión del Gobierno de devaluar como modo de tratar de reorganizar la política económica. No lo está haciendo de manera explícita, sino en cuentagotas. Está tratando de administrarlo para pagar el menor costo político posible antes de las elecciones. Sin embargo, en el día a día, lo que estamos viviendo es la decisión oficial de devaluar".

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