07 de mayo de 2013

El titular de la Asociación de Obreros del Transporte de Rosario, Alberto Montenegro, sostuvo en "Hola Chiche", por Radio 10, que la medida de fuerza fue "político empresarial" y advirtió que el conflicto no terminó.

El titular de la Asociación de Obreros del Transporte de Rosario, Alberto Montenegro, aseguró que el paro de micros tuvo fines empresariales y no para beneficiar a los trabajadores.

"Somos la contra, nos divide el pensamiento aunque tenemos una personería más vieja que ellos. La UTA tiene un matrimonio con los empresarios", afirmó en "Hola Chiche" por Radio 10.

El gremialista admitió que no se adhirieron a la medida de fuerza porque se trató de "un paro político empresarial". "Lo que sea en beneficio de los trabajadores lo acatamos", agregó.

Según Montenegro, "nunca hubo subsidio en el transporte" por lo que "esto no termina hoy".  "La alegría es por los pasajeros, no se los puede dejar tirados durante cinco días", criticó.
 
"Nosotros no queremos fundir las empresas porque son nuestras fuentes de trabajo", disparó.

En tanto, el vocero de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Mario Calegari, le restó importancia a las críticas porque consideró que "Montenegro está en disidencia con UTA Rosario y aprovecha para marcar diferencias".

"Ayer a la noche (por este domingo) encontramos una luz que permite destrabar la situación  El Estado se compromete a que se pague el 23%", indicó.

Calegari argumentó que a las 12 de la noche se decidió levantar la medida de fuerza luego de que el Gobierno les garantizó que "va a vigilar que el aumento se cumpla, que no haya ningún de despido y que no se precarice el trabajo con la monoconducción por una cuestión de seguridad".

"Se abre un período de discusión con los empresarios durante 15 días en los que se van a manejar los números y nos parece que es un principio de solución".


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