Entender el acceso a internet como un derecho

13 de julio de 2013

El diputado nacional que buscará en octubre renovar su banca dentro del frente UNEN, da cuenta del lugar que ocupa internet en la actualidad, la situación argentina y adelanta detalles del proyecto de ley que presentará en breve en esa materia.

Escribe Ricardo Gil Lavedra (*)

Nadie duda de que las nuevas tecnologías e internet son ya una parte esencial de nuestra vida cotidiana. Pero aún más importante es el rol que jugarán en el futuro, a medida que se difunda su uso a nivel global. El potencial globalizador y la velocidad de estas tecnologías las harán cada vez más fundamentales en distintos campos de la política, la lucha contra la corrupción y el desarrollo económico.

En materia política, internet es un canal que los ciudadanos pueden utilizar para acceder a la información pública y reforzar la transparencia y rendición de cuentas, favoreciendo la participación democrática. Del mismo modo, internet es una vía única por su velocidad y alcance para garantizar la libre expresión de contenidos y opiniones en todo el mundo. Finalmente, está claro que la extensión del acceso a internet es una herramienta fundamental para el desarrollo económico, a medida que crece la importancia de las industrias de alta tecnología, de alto valor agregado y casi nulo impacto ambiental.

Esta inmensa potencialidad contrasta con la realidad que vive nuestro país en materia de acceso a internet. Según estudios de la CEPAL, la Argentina es uno de los países latinoamericanos donde internet es más caro y a la vez de menor velocidad. Al mismo tiempo, es innegable que a pesar de la gran penetración de internet en nuestro país (como fue publicado, se estima que más de la mitad del país tendrá internet en los próximos 4 años) esta es absolutamente desigual en el territorio nacional, con provincias donde internet es prácticamente un lujo inaccesible para la mayoría.

Es también preocupante la situación argentina en materia de difusión de señales de internet para celulares. El porcentaje del tráfico total de internet que circula a través de celulares es cada vez mayor, a medida que la utilización de estos aparatos se difunde. Es entonces fundamental tener en cuenta este desarrollo para estar listos para el mundo que viene. Lamentablemente, nuestro país se encuentra a la zaga de América Latina en implementación de tecnología 4G, que es la que ofrece máxima velocidad en internet para celulares. El gobierno nacional sostiene que busca diversificar el espectro de señales y hasta lanzar un proveedor estatal, pero se suceden los discursos mientras que la brecha entre la Argentina y el mundo se agranda cada vez más en este campo, y el Estado denuncia y critica al sector privado en vez de regularlo como corresponde, estimulando la inversión.

Considero esencial la necesidad de implementar políticas inmediatas y decisivas para incrementar la amplitud, velocidad y calidad del acceso a internet en todo el país en clave de derechos. Países como Finlandia ya han dictado leyes declarando el acceso a internet como un derecho humano que el Estado debe garantizar, y así lo ha solicitado también una Declaración Conjunta sobre Libertad de Expresión en 2011 de representantes de la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la OCDE. Con ese objetivo en mente, presentaré a la brevedad un proyecto en la Cámara de Diputados para que el Congreso pueda debatir cuanto antes la declaración de este derecho en nuestro país.

El poder acceder a una conexión a internet de calidad será cada vez más determinante en el desarrollo educativo, en la participación política y en el crecimiento económico. Reconociéndolo como un derecho de todos los ciudadanos podremos avanzar hacia la implementación de políticas de largo plazo que preparen a la Argentina para el futuro.

(*) Ricardo Gil Lavedra es diputado nacional de la Unión Cívica Radical y precandidato a renovar su banca en la lista de "Juntos" que compite en las primarias dentro del espacio UNEN

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