La edad de imputabilidad domina la agenda de campaña

10 de septiembre de 2013

Candidatos y referentes de todos los espacios que competirán en octubre se pronunciaron a favor o en contra de bajarla. Sorpresas, estrategias y matices.

Con el resultado de las primarias como antecedente insoslayable, el debate sobre "el flagelo de la inseguridad" -en palabras del flamante ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados- y, más precisamente, la discusión sobre una eventual baja de la edad de imputabilidad penal, se convirtieron en los ejes centrales de la campaña para las elecciones del 27 de octubre.  

El primero que arrojó la piedra -o, en rigor, el que transformó el tema en noticia- que ha generado controversia incluso hacia el interior del kirchnerismo, fue el primer candidato a diputado nacional del Frente Para la Victoria, Martín Insaurralde.

El Intendente de Lomas de Zamora aseguró que al llegar al Congreso promovería la medida, pero aclaró: "Nadie dice que vayan a la cárcel, lo que digo es que no tienen que estar en la calle. Hoy la desprotección la tiene la víctima, como también el menor que queda en la calle. El Estado debe hacerse cargo de los menores que delinquen".

Enseguida recibió el apoyo del secretario de Seguridad, Sergio Berni, quien aseguró que "en casi todos los delitos hay involucrados menores, que son reincidentes por la facilidad con que son entregados a sus padres".

El funcionario cuestionó además a la Justicia por la pronta liberación de los delincuentes:  "Mi función es detener a los delincuentes y entregarlos a la Justicia. A veces porque no quiere trabajar o no puede los libera rápidamente. Creo en la baja de la edad de imputabilidad pero eso no basta; hay que dar un debate fuerte con el Poder Legislativo y Judicial".

Quienes en el propio oficialismo se mostraron en contra de la medida fueron el senador Aníbal Fernández, quien advirtió que "no votaría una baja de la edad de imputabilidad" porque cree que "determinados casos excepcionales han provocado una exacerbación de la situación y muestran a un nivel muy chiquitito como si fuera la generalidad de las cosas", y el diputado Carlos Kunkel, que aseguró que Insaurralde "es libre de decir lo que piensa", pero señaló: "Éste es un tema puntual sobre el que en algún momento consideramos oportuno no avanzar, pero es la propuesta del candidato que vamos a analizar".

Por su parte, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, reconoció la necesidad de un régimen penal juvenil, pero remarcó que la educación es la salida a la inseguridad, como método de prevención.

En esa línea, aunque sin refererirse directamente al tema, se pronunció el secretario de Cultura, Jorge Coscia, quien sostuvo este martes que "un peso gastado en cultura ahorra cinco en seguridad".

En ese contexto, terció el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, actor protagónico de la campaña oficialista, que celebró los "matices" que "siempre han nutrido al espacio oficialista". "El debate de fondo es el Régimen Penal Juvenil; que no se tergiverse. Es un mandato de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en su fallo en el caso García Méndez, donde insta al Congreso a darse un debate alrededor de este tema, orientado a que los adolescentes puedan tener el debido proceso, sus garantías y su tratamiento especial", señaló el mandatario.

Por fuera del oficialismo, la UCR se mostró a favor de un regimen penal juvenil pero cuestionó el "oportunismo" de la medida, en tanto Francisco de Narváez se sumó al apoyo y explicó que fue él el promotor originario de la baja de edad de imputabilidad. El candidato del Movimiento por la Libertad y el Trabajo –que cae en las encuestas- expresó: "Si tienen derecho a votar tienen que asumir las responsabilidades de sus actos".

También la apoyó el líder del PRO, Mauricio Macri, quien consideró que "el mundo entero ha bajado la edad de imputabilidad" y se debe actuar en tal sentido.

El resto de los opositores se paró en otra vereda. Desde el Frente Renovador, el diputado Felipe Solá expresó que el massismo está en contra y no votaría la medida y utilizó la misma argumentación que Aníbal Fernández: "El porcentaje de delitos" cometidos por menores "es mucho más bajo de lo que se cree", dijo el ex gobernador bonaerense.

Un referente del peronismo disidente, el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, descartó de plano su apoyo: "Esto no va a a resolver la inseguridad, es simplista y no me parece que sea la solución", mientras que el líder del Partido Socialista y candidato a diputado nacional por Santa Fe, Hermes Binner, aseguró que hay que debatir más extensamente el punto, pero adelantó su posición al señalar que "es muy grave, porque se condenaría a quienes ya se ha enviado al infierno".

Por su parte, el ex carapintada y ex intendente de San Miguel Aldo Rico, conocido por su militancia en favor de la llamada "mano dura", se mostró contrario a la iniciativa, pero saludó la superpoblación de efectivos en territorio bonaerense.

Desde el Frente de Izquierda y los Trabajadores, en cambio, cuestionaron ambas medidas en materia de seguridad. La candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires y abogada referente en materia de Derechos Humanos, Myriam Bregman, señaló: "Está más que claro que Scioli se decidió a tomar en sus manos la campaña electoral aprovechando para imponer su agenda de derecha". Además cuestionó duramente la propuesta de Insaurralde como "una medida retrógrada para reconfigurar su agenda electoral".

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