Habló el chofer de la línea 60 encadenado: "Nos despiden acusándonos de violentos"

03 de octubre de 2017

Mariano habló con C5N. Aseguró que la empresa no cumple con las normas de higiene y seguridad y que lo despidieron por ser "testigo clave".

Mariano Fernández, de 31 años, se encadenó y comenzó una huelga de hambre hace 24 horas afuera de la terminal de Barracas de la Línea 60 de colectivos como forma de protesta por haber sido despedido.

El hombre, quien trabajó para la empresa desde 2013 hasta julio de 2017, reclamó también por la reincorporación de otros nueve compañeros que fueron desafectados por ser "testigos claves" en la investigación por la muerte de un empleado de la empresa Micro Omnibus Norte SA (MONSA).

"Como somos los testigos claves del hecho nos despiden ", disparó Fernández en una comunicación con C5N donde también culpó a la empresa "del atropello que está haciendo contra los trabajadores de la línea 60".

Chofer encadenado.mp4

Fernández manifestó así su "disconformidad con la acción que tomó la empresa" tras la muerte del electricista David Ramallo, ocurrida el 9 de septiembre de 2016 tras ser aplastado por una unidad cuando la estaba reparando.

El chofer reiteró que "no están dadas las condiciones mínimas de seguridad e higiene, está peligrando la vida de los usuarios como la de los trabajadores".

"Yo estaba presente el día en que murió David Ramallo, por eso sufrimos emoción violenta, hubo algunas roturas de vidrios y algunos golpes. Como consecuencia de eso nos despiden acusándonos de violentos. Creo que la violencia la cometió la empresa al arrebatarnos la vida del compañero", relató el hombre.

Otros testigos de la muerte de Ramallo todavía trabajan en MONSA, pero "la empresa ya tiene una lista con más despedidos", según Fernández, quien aclaró que ninguno de los despedidos fue reubicado en otras líneas de colectivos como les había prometido el gremio.