Del Riachuelo al mar: la vuelta a casa de un lobo marino

27 de noviembre de 2017

Había sido encontrado por la Prefectura mientras estaba desorientado en el Riachuelo. Gracias a los expertos de la Fundación Mundo Marino pudo volver a su hábitat.

El pasado 13 de octubre, un lobo marino de Dos Pelos Sudamericano había sido rescatado en el Riachuelo por personal de la Prefectura Naval Argentina. En las últimas horas fue reintroducido al mar, culminando un proceso de rehabilitación que contó dos etapas.

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Durante la primera etapa, el ejemplar fue llevado al Centro de Rescate de Fauna Silvestre de la Ciudad -gestionado en forma conjunta por el Ecoparque de la Ciudad, la Reserva Ecológica de Costanera Sur y la Fundación Cabure-í- en donde se le realizaron las primeras tareas tendientes a estabilizar la salud del animal que presentaba un cuadro de desnutrición y una lesión leve en su ojo derecho.

La segunda etapa comenzó con el traslado del animal al Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú, en donde se procedió a implementar un protocolo que consistió en:

1- extracción sangre,
2- examen clínico,
3- suministro de una dieta especial,
4-antibióticos y desparasitarios de amplio espectro.

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Concluido este proceso que llevó mas de un mes, fue reintroducido con éxito al mar junto a otro ejemplar de la misma especie que también había sido rescatado por la Fundación Mundo Marino. En este caso, con una herida profunda en el cuello generada al engancharse con una tanza de nylon.

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Con respecto a esto, Sergio Rodríguez Heredia, biólogo responsable del Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino aseguró: “Los lobos marinos, como así también otros mamíferos, reptiles, aves y peces que habitan los océanos se enredan cuando se topan con redes, cuerdas, hilos de pesca y anillos de plástico sueltos en el mar. Además de herirlos, pueden impedirles la habilidad para nadar, defenderse de predadores o salir a la superficie a respirar, provocándoles la muerte. Por eso, es importante difundir las tareas de rescate ya que ayudan a concientizar sobre el impacto que tienen los hábitos de consumo urbanos sobre la biodiversidad marina”.

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Asímismo, Gonzalo Pascual Graf, subsecretario a cargo del Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires, sostuvo: “Las organizaciones que trabajamos para la conservación de la biodiversidad y en el rescate de fauna silvestre herida o recuperada del tráfico ilegal sólo podemos tener éxito en nuestra tarea si logramos generar redes colaborativas que ayuden a complementar y coordinar las capacidades y esfuerzos que posee y realiza cada institución individualmente. Por eso, este caso, como tantos otros, sirve como ejemplo de ese sano ejercicio.”

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