Grúas sin control: denuncian que salen a "cazar" infractores

03 de diciembre de 2017

Llevarse autos bien estacionados es un reclamo repetido en las playas de acarreo. Las empresas tienen el contrato vencido desde 2001.

El servicio de grúas, que funciona desde 2001 con un contrato vencido, siempre fue cuestionado por el accionar de sus choferes. A ellos se los señala como el primer eslabón de una práctica con fines económicos por sobre cualquier otro objetivo.

A los vecinos los irrita presenciar el ir y venir de las grúas en horario nocturno, yendo a levantar autos, por ejemplo, en la zona de Recoleta, pues queda cerca de la playa de infractores. Llevarse coches bien estacionados es un reclamo repetido en las playas de acarreo, donde hay que abonar $750 para retirar el auto, o frente al controlador fiscal cuando se va a "pelear" la multa.

Grúa

"La primera vez fue en Guido al 2400, estaba a más de un metro de un contenedor, y hace un par de semanas en Gelly y Obes y Guido, donde acababan de repintar las zonas amarillas y era clarísimo que estaba bien estacionado", dijo Marcela, vecina de Recoleta, al diario Clarín.

"Según nos comentó un compañero que los denominó los “robacoches”, tienen que alcanzar un número de acarreos diario y levantan también autos aunque están bien estacionados", agregó.

En Recoleta operada por la empresa Dakota-STO, donde en días hábiles ingresa un auto cada cinco minutos. Como solo cuentan con 15 grúas en servicio, resulta sencillo descifrar el radio de rastreo, muy acotado a las cercanías con la base.

Otras 16 operan bajo la órbita de BRD-SEC, en la zona sur de la Ciudad, que acopia los vehículos remolcados en dos playas: una subterránea en avenida 9 de Julio y Sarmiento, a la que arriba un auto cada cuatro minutos, y otra en Tacuarí al 1700, donde sube a uno cada seis.

Grúa

"Es un sistema que está aceitado, porque si yo tengo una empresa con contrato vencido, que no funciona y me genera pérdidas hago que deje de funcionar. Pero acá no pasa, nunca se invirtió la regla de trabajo y los privados son los que siguen cobrando", aseguró Juan Chavarri, titular de la ONG No al Parquímetro, que hace años viene denunciando la dudosa operatoria de las grúas.

En tanto, desde la Secretaría de Transporte de la Ciudad desmintieron la idea de acarreo compulsivo y aseguraron que "es la capacidad diaria operativa. Entre ambas empresas están levantando entre 10 y 11 mil autos por mes. Es un número que se mantiene constante".

Estos números se traducen en $ 8.250.000 mensuales, de los cuales sólo deben separar $ 55 mil para el Estado porteño en concepto de canon. Eso, sin calcular los gastos de personal e infraestructura para que funcionen, que corren por cuenta del Gobierno.

Ante esta circunstancia, o por cualquier otra irregularidad durante el proceso, los vecinos pueden acudir al Ente de la Ciudad.

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