Rebajan la pena de un abuelo que abusó de su nieta porque estaba dormida

26 de enero de 2018

Si bien podría haber sido condenado hasta con seis años de prisión, el tribunal que lo juzgó suavizo la pena porque la pequeña estaba dormida cuando sufrió el abuso.

Un hombre fue condenado a tres años de cárcel por haber desnudado a su nieta en medio de la noche para practicarle sexo oral y tocar sus genitales, a pesar de que el delito por abuso sexual podría ser castigado con hasta seis años de prisión. Esto se debió luego de que el tribunal que lo juzgó, en Zaragoza, España, suavizara la pena porque la pequeña estaba dormida cuando sucedió todo.

La sentencia dictada por la Audiencia Provincial de esa localidad española consta que la agravante de prevalimiento, cuando existe una relación de superioridad o parentesco, no fue aplicado porque la nena estaba dormida cuando fue abusada y, por lo tanto, no hubo ocasión de que el abuelo, de 50 años, se viera en el lugar de imponer su superioridad ante la menor.

Los hechos se produjeron en la vivienda familiar, en Zaragoza, donde convivían el acusado, su esposa, varios hijos de la pareja y una nieta que hacía escasas semanas había llegado desde Colombia, país de origen del condenado.

Si bien el hombre negó los hechos en todo momento, la sentencia da por probado que aquella noche, “aprovechando que todo el mundo dormía en la vivienda”, el abuelo fue a la habitación en la que dormían su nieta -y también su hija, ambas de cinco años- y “tras bajarle la ropa interior, con ánimo libidinoso, le tocó y chupó su órgano genital, tras lo cual la niña se despertó y se dirigió al cuarto donde dormía su abuela, esposa del acusado, contándole lo sucedido”.

La policía acudió al domicilio luego de que se originara una fuerte discusión entre el acusado, su esposa y el hijo mayor de la pareja, quienes no dudaron en denunciarlo ante las autoridades por el abuso sexual que había sufrido la nieta.

Finalmente, el hombre fue condenado a tres años de prisión y a pagar a su nieta mil euros -1.200 dólares-. El tribunal reconoció que la indemnización es simbólica, ya que “la menor no parece haber sufrido ningún tipo de trauma por los abusos sexuales. Además, el abuelo tiene prohibido acercarse a su nieta ni comunicarse con ella por ningún medio durante diez años. Y permanecerá durante cinco años en libertad vigilada, con la obligación de someterse a cursos “formativos y de educación sexual”.

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