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Frío recibimiento: las prostitutas rusas no trabajarán durante el Mundial

09 de junio de 2018

Contrario a como ocurrió en países como Brasil, donde las trabajadoras sexuales comenzaron a cobrar con tarjeta de débito, el anfitrión de 2018 no promete mucha acción no futbolística.

Las prostitutas rusas veían aproximarse una temporada muy redituable con la llegada del mundial a su país, pero las autoridades desalentaron su actividad porque es ilegal.

"La mayoría de los prostíbulos están cerrando. La policía advierte que aquellos que se mantengan abiertos lo harán por su cuenta y riesgo", explicó Irina Maslova, que dirige Serebriannaya Rosa, una asociación de defensa de los derechos de las prostitutas.

Como consecuencia se espera que los pocos prostíbulos abiertos entre el 14 de junio y el 15 de julio serían aquellos que le entreguen una alta proporción de sus ganancias a la policía y a las autoridades locales.

En vez estarán abiertos los clubes de striptease, que son legales en Rusia, cuyas trabajadoras están tomando clases de inglés hace varias semanas para acomodarse a los clientes que llegarán de todas partes del mundo.

"Nosotros esperamos un gran flujo de clientes, al menos dos o tres veces más que lo habitual", afirmó Lucky Lee, propietaria del club Golden Girls, en el centro de Moscú.

Para suprimir del todo los grises habría que eliminar el factor humano, como pasa en el Lumidolls Sex Hotel, una franquicia de alojamientos con muñecas sexuales que abrió en Moscú en mayo de este año.

Allí, por 5 mil rublos (unos 70 euros), el cliente podrá pasar una hora con una muñeca de silicona de senos desproporcionados y la camiseta del equipo que desee.

"La mayoría de los aficionados van a venir sin sus parejas", explicó Dmitri Alexandrov, dueño del hotel de Moscú. "El sexo con muñecas no es engaño, en la mayoría de las parejas", agregó.

Aunque el presidente Vladimir Putin llegó a considerar que las prostitutas rusas son "las mejores del mundo", de unos años a esta parte se endurecieron las políticas hasta obligar a las trabajadoras del rubro a pasar a la clandestinidad.

El antecedente son las multas elevadas y hasta las penas de cárcel que el gobierno ruso impuso a las trabajadoras sexuales durante los Juegos Olímpicos de Invierno 2014, que fueron en Sochi.

"Para evitar ese peligro, para proteger sus vidas, su salud, su seguridad y a veces su reputación, (las prostitutas) abandonarán la ciudad porque quedarse en lugares donde va a haber un gran acontecimiento es simplemente imposible", admitió Maslova.

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