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La corrida cambiaria del último mes le costó a la Argentina la organización de un Mundial

18 de junio de 2018

En apenas un mes, la Argentina financió una fuga de capitales equivalente a la organización de una Copa del Mundo. Eso sí, sin generar un solo puesto de trabajo ni dejar obras de infraestructura tras de sí.

El diputado Rodolfo Tailhade denunció este lunes al ex titular del Banco Central, Federico Sturzenegger y al ex ministro de Finanzas de la Nación, Luis Caputo por favorecer la fuga de 10 mil millones de dólares en apenas un mes.

Dar cuenta de la magnitud de ese cantidad de dinero no es sencillo. Sin embargo, en momentos en que la fiebre mundialista acapara a gran parte de los argentinos una buena manera de comprender el impacto de esa fuga es compararla con la inversión que demanda organizar una Copa del Mundo.

La organización de la Copa en Rusia generó unos 220 mil puestos de trabajo y costó apenas un poco más que la fuga de capitales del último mes en Argentina

Por caso, en 2014 Brasil invirtió 6.700 millones de dólares en la construcción de 12 estadios para la pasada edición de la Copa. Esa cifra, sensiblemente menor que la fuga de capitales avalada por la gestión de Cambiemos, no sólo dejó obras que perduran en la actualidad sino que creó en su momento miles de puestos de trabajo que permitieron aportar dinamismo a la economía nacional.

En Brasil, por ejemplo, se invirtieron unos 8.100 millones de dólares en infraestructura de telecomunicaciones, servicios de telefonía, datos y anchos de banda que hoy gozan millones de brasileños.

Se invirtieron además unos 63 mil millones de dólares en obras infraestructura (rutas, hoteles, aeropuertos, etc) que tras el Mundial quedaron para todos los brasileños.

En la Argentina la fuga de 10 mil millones de dólares no creó un solo puesto de trabajo ni dejó obras de infraestructura para el futuro

Los 10 mil millones de dólares que se dilapidaron en la Argentina para pagar las ganancias de los fondos de inversión extranjeros no crearon un solo puesto de trabajo ni dejaron obra de infraestructura alguna.

Algo similar a lo que sucedió en Brasil sucede en la actualidad en Rusia. El Mundial organizado por el presidente Vladimir Putin se convirtió en el más caro de la historia. Rusia invirtió 16 mil millones de dólares para construir o remodelar 12 estadios. Por su parte, el gobierno ruso informó que la inversión destinada a la organización del Mundial generó 220 mil puestos de trabajo entre directos e indirectos.

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