Miles de personas aguardan para darle el último adiós a Mandela

14 de diciembre de 2013

Esperan que el cuerpo del ex presidente sudafricano llegue a Qunu, una pequeña aldea del sureste donde creció el líder antirracista.

Amontonados en las poblaciones vecinas y a lo largo de la ruta por la que trasladarán el féretro desde el aeropuerto de Mthatha, cercana a Qunu, miles de personas esperaban pacientemente este sábado para ver pasar la caravana que transportará a Madiba, como le llaman sus seguidores a Nelson Mandela.

Vestidas con los atuendos tradicionales xhosa, la etnia mayoritaria de la zona, grupos de mujeres danzaban y cantaban en su lengua en homenaje al hombre que pagó con 27 años de cárcel su lucha por liberar a los sudafricanos del apartheid.

Junto a ellas, hombres, jóvenes y viejos, pero todos con el rostro sombrío, lucían camisetas multicolores con la cara estampada de Mandela y también aguardaban que se iniciara el desplazamiento del cuerpo del líder a lo que será su última morada.

Desde muy temprano en la mañana, cordones policiales custodiaron las zonas por donde pasará esta suerte de procesión motorizada, mientras la gente enarbolaba la bandera negra, dorada y verde de su país y los autos con personal de seguridad iban y venían por las polvorientas carreteras.

El féretro fue transportado hasta Mthatha por un avión Hércules C-130 desde Pretoria, donde otra multitud -en su mayoría negra, pero en la que también había blancos- desfiló durante tres días ante la capilla ardiente del viejo luchador que murió el 5 de diciembre, a los 95 años.

Previo a ello, Mandela fue despedido en una emotiva ceremonia organizada por su partido, el gubernamental Congreso Nacional Africano (CNA), en la base aérea de Waterkloof, cerca de Pretoria.

Las lágrimas brotaron cuando Graça Machel, la viuda de Mandela, recibió de manos del presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, la enseña nacional que cubría el ataúd de su marido.

Hasta ese momento, Machel, vestida de estricto luto, se había mantenido incólume escuchando con atención los discursos junto a Zuma y la ex esposa del líder sudafricano, Winnie Madikizela Mandela.

El avión, en el que Machel acompañó a su marido, fue recibido en el aeropuerto de Mthatha por miles de personas que gritaron y lloraron cuando vieron que la nave se posaba en la pista y luego comenzaron a movilizarse para tratar de acercarse a Qunu.

En esa pequeña aldea, el clan Thembu del expresidente oficiará mañana una ceremonia tradicional como parte del funeral de Estado al que está previsto que asistan unas cuatro mil personas, entre ellas una veintena de mandatarios y dirigentes de todo el mundo.

Temas