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Todos los docentes de Moreno decidieron suspender las clases hasta que las escuelas estén habilitadas

Por: Bárbara García Crespo
04 de agosto de 2018

Así lo resolvieron en una asamblea inédita directivos de los diferentes niveles de 300 escuelas de Moreno tras la explosión de la escuela N°49 en la que murieron dos personas.

Tras la explosión de la escuela N°49 de Moreno en la que murieron Sandra y Rubén, más de 300 directivos de diferentes escuelas del distrito realizaron una asamblea en la que dejaron en evidencia los problemas edilicios y de habilitación que tienen casi todas las instituciones.

Es por eso que tomaron la decisión de suspender las clases hasta que las escuelas no estén debidamente habilitadas por los inspectores.

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Explosión en un colegio de Moreno
Explosión en un colegio de Moreno

“Mandan inspectores para ver si hay paro, si tenemos la escuela abierta o si los docentes vienen a clases, pero los inspectores encargados de la seguridad no vienen nunca, ni siquiera después de presentar las cartas en las que contamos todos los problemas edilicios y el peligro que presenta para los chicos venir a clases”, contó a minutouno.com Luciano Casaux, director de la escuela N°2 del barrio Zapiola que participó de la asamblea.

“Podemos tener otra tragedia en cualquier momento. Las condiciones están dadas. Todas las escuelas tenemos muchísimos problemas y no están debidamente habilitadas. Corre peligro la vida de los chicos y las nuestras”, explicó.

Luciano contó que en lo que va del año hizo cuatro presentaciones por peligro de derrumbe ya que hay grietas en los techos. También una de las aulas donde tienen clases los chicos de 6º grado hay un tablero de luz.

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Estas son las víctimas fatales de Moreno
Estas son las víctimas fatales de Moreno

“Es increíble pero hay un tablero de luz dentro de un aula y lo peor es que hay una pérdida de agua justo en ese lugar que le da directo al tablero. No sabemos si la pared está electrificada. No se puede trabajar así”, contó. En lo que va del invierno, tampoco recibieron la visita de los inspectores para revisar las estufas como hacen todos los años.

“Trabajamos en condiciones desastrosas. Por eso, no queremos que vuelva a pasar una tragedia como lo que sucedió con Sandra y Rubén”, agregó. Luciano conoció a Sandra hace apenas unas semanas, antes de que comenzaran las vacaciones de invierno, en una reunión distrital. “Estaba muy preocupada por la situación de su escuela. Vivía para sus alumnos”, contó.

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